12.13.2013

¡Qué extraño cuánto extraño!

No sé si es diciembre, que ya casi es 17, que volví a caminar por la séptima con Lydia o qué, pero estoy nostálgica. Así que decidí hacer una lista de cosas que extraño, como las listas que solíamos hacer en blog por allá en el 2010...

- Extraño la gente que comentaba en los blogs. Aunque fueran anónimos. Pinches vouyeristas posmodernos.
- Extraño la carroza de Theatron en la marcha del orgullo gay.
- La extraño a ella. ¡Cómo la extraño, joder!
- Extraño messenger, sus conversaciones grupales, desvelarme (con ella) y los indirectazos en el subnick.
- Extraño a mi abuela.
- Extraño a mi abuelo, a sus barbas, sus abrazos gigantes, su silbido al abrir la puerta, su olor a pipa y su voz profunda.
- Extraño sus correos en mi buzón.
- Extraño escribir cartas a mano, pero ya no tengo a quién.
- Extraño la sensación de ser invencible.
- Extraño a Lía en mi cama, no en mi vida: sólo en mi cama. Extraño dormir con la nariz entre sus crespos.
- Extraño pasar las tardes contando gatos y el graffiti que ya no está.
- Extraño llamar a Lydia por teléfono aunque no extraño llamar a nadie por teléfono, ¡odio los teléfonos!
- Extraño el teléfono-cuernófono de la casa de mis abuelos.
- Extraño las épocas en las que la gayness no era sinónimo de status social.
- Extraño las empanadas del colegio y las vueltas en forma de mentas.
- Extraño ver muchachitas en uniforme de colegio y no sentirme una asalta-cunas.
- Extraño mis sueños de irme a Italia.
- Extraño el sexo, sí.
- Extraño agarrarla de la cadera y besarle el cuello mientras cocinaba.
- Extraño cuando la conocía, cuando no me había decepcionado tanto.
- Extraño que los pasajes del bus valieran $700.
- Extraño confiar en mí.
(Extraño cuánto te extraño,
guapa.)

3 comentarios:

Lyds Marie dijo...

Extraño el 80% de tu lista. (Y curioso, porque hace poco también pensé que extrañaba mucho hablar contigo a las 4am por teléfono, sólo soporte ese pinche aparato contigo y sexy)

Quiérote un montón. ¡Qué extraño cuánto extraño, definitivamente!

Anónimo dijo...

También la extraño.

Anónimo dijo...

A veces se me antoja volver a pasar por acá y releer lo que me escribías.

También entre las cosas que más extraño, estás vos.