4.25.2012

Un nudo en la garganta, tantas horas por delante, y estas ganas de llorar.

Oigo súbitamente un pitido en la oreja. El corazón se me sube a la garganta y me tiembla la parte inferior del labio. El aire se escapa a otros reinos, quizás los suyos, y me deja jugando con bocanadas vacías cual pez fuera del agua. Y es que sí, quizá después de todo eso soy: un pez pescado. Mordí el anzuelo de dejarme llevar, y ése no tiene vuelta atrás. Tengo un nudo en la garganta, tantas horas por delante y estas ganas de llorar. También tengo un temblorcito de ésos que no son suficientes para tumbarte la estructura pero que te impiden andar derecha, como si estuvieras alcoholizada por la vida, como si hubiera cambiado el pesar por vodka. 
Pero no. Nada ha cambiado, y el sonido se aleja progresivamente igual que el sabor al salitre de mi boca (sí, al parecer soy pez de agua salada) y me devuelves la capacidad de respirar, dejando sólo un pequeño resabio de rabia en la boca de mi estómago. Me molesta darme cuenta de mi debilidad, me cuesta aceptar que soy humana (ya ve usted, por eso prefiero verme como un pez pescado) y me molesta saber que ya no puedo huir en plena retirada. Que estoy atada al anzuelo. Y que, aunque no lo estuviera, tampoco querría nadar en otra dirección. Que me quedo jugando a anfibio el tiempo que haga falta.

Entienda usted que las suelas de mis zapatos no están acostumbradas a compartir caminos, y que el miedo siempre está vivo en el fondo de mi piel. Que me cuesta hacer mío este nosotras entre tantos túes y yoes que no puedo controlar. Que te amo, pero cuando me cogen por sorpresa, siempre acertaré a no confiar. Me viene por costumbre, quizá por instinto. Pero cuando la razón, y hasta el corazón que -quién lo creyera, él siempre tan histérico- salen a tu rescate, no me queda más que bajar la cabeza y sonreír con dulzura. Llegará el día en que no me falte aire y no se me encojan las tripas creyéndose corazón. 


Mientras tanto, mientras me acostumbro a ser humana... ¿te quedarías conmigo, princesa? ¿Te quedarías un rato con este pez pescado, por favor?

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