1.19.2012

Arriesgarse.

Si me leen, sabrán que soy una mujer que se arriesga.

Suelo saltar al vació en el amor, principalmente, y también tiendo a la suerte asiduamente (en estas vacaciones lo hice mucho, nadando en ríos con corrientes fuertes y metiéndome a mares tempestuosos, por ejemplo). Me gusta vivir mi vida rápido y al máximo porque soy de las que dudo estar viva el día de mañana... Y, como he aprendido en multitud de situaciones peligrosas (saltando pequeños acantilados, por decir algo): El que duda pierde.

Además, sabrán también que soy una mujer a la que le gusta la adrenalina.

Mis relaciones sentimentales son jodidas porque busco que sean jodidas. Y así es todo en mi vida (desde mis hábitos alimenticios hasta mi promedio académico). Si duro demasiado tiempo en la normalidad, me aburro y voy y me busco algún problema con el que quemarme la cabeza. Un nuevo reto, un nuevo acertijo, un nuevo proyecto. Soy impulsiva y límite. Necesito sentir cosquillas en la panza con cierta regularidad.

Y bueno, ¿a qué viene todo este preámbulo?

A que mañana me tiro de nuevo al agua. (Lydia María probablemente leerá esto y sonreirá ya que se parece ligeramente a la historia de cómo nos conocimos). Así es: Mañana aceptaré una invitación a un café con una mujer que conozco hace dos días vía twitter (si usted quiere seguirme, pinche aquí), simplemente porque me causa curiosidad y porque me ha hecho sonreír vía msn las últimas dos noches. Hace mucho nadie me hacía sonreír vía msn. Les contaré prontamente qué tal me fue.

2012, al parecer estás cumpliendo tu promesa de traer gente nueva a mi vida. Gracias por eso.


1.15.2012


Entre hablar y escribir siempre he preferido lo segundo.  Entre huir y enfrentar, en cambio, nunca he sabido cuál prefiero. Soy complicada y por eso me gusta que me gusten las cosas simples, porque las complicadas no sé si me gustan o no. Ya sabes, resulta complicado. A mí me gusta el cappuccino sin azúcar y el tinto con panela. Me gusta el vodka sin mezclar, los colores y dormir hecha un ovillo (si es con alguien, mejor). Me gustan los paréntesis porque te dan la oportunidad de no leerlos. (A veces me gustaría ser un paréntesis). Me gusta leer, los saxofones, el olor a hombre y las cinturas de mujer. No sé si me gustan las mujeres enteras porque son muy enredadas y tampoco sé si me gustan los hombres porque esos joden todavía más, espero no te ofendas. También me gusta hacer listas y hago unas interminables aunque jamás termine lo que empiezo, listas incluidas. Como esto. Será que no me gustan los finales. Me gustan los mordiscos en el cuello y los abrazos por la espalda. No sé si me gustan las mariposas violetas que algunas personas con ojos de estrella alborotan en mi estómago, porque suelen convertirse en picaflores y ¿quién les explica que no tienen a dónde volar? ¿les explicarás tú con esa vocecita ronca, como me explicas a mí trescientas trece veces la manera correcta de decir que no –a mí, que prefiero siempre decir que sí-? Me gusta sonreír mostrando todos los dientes, y entre los gatos y los perros siempre he amado a los primeros, mientras que entre dejarte ir y secuestrarte, entre quererte y olvidarte, no lo tengo claro. Me gustan las cosas simples, aunque no lo sea, por eso no sé si me gustas y tampoco sé si me gusta la idea de que me gustes…

… Y precisamente por eso, porque soy un enredo con alma de desastre, tengo un miedo a y unas ganas terribles de, precisa y caóticamente, enamorarme de vos. 

1.03.2012

Prepárame la cena que regreso pronto ~

Me voy. Parto en dos horas a un viaje de quince días, esos quince días que dije que necesitaba para arrancar el 2012. Me voy a una pequeña reserva ecológica en donde no hay electricidad, así que no esperen que me conecte. Es más, voy a desconectarme de todo y de todos. A encontrarme. A estar sola sentada en la playa inmóvil sanando dolores, culpas y asuntos sin resolver que vengo cargando hace mucho. Estoy aterrada y emocionada al mismo tiempo. Llevo una maleta enorme (de esas para acampar e irse de mochilero por el mundo) y a mí misma, y dentro de la maleta siento que no sólo va mi ropa sino todos mis asuntos y me da pánico no poder cargarla. Llevo mis colores y mi libreta, llevo un par de libros y llevo todas las ganas de dejar que el sol, con su calor, me saque tanto hielo que crié por dentro (que, aunque no lo crean, el hielo también quema y quema duro). Van a ser días de soledad, de enfrentar ausencias talladas a la espalda y de crecer (y recuerden que crecer duele). No sé cómo regrese, no sé si el equipaje me ampolle los hombros, no sé si las peleas -emocionales y mentales- me ampollen el alma, no sé si estoy llevando equipaje emocional de sobra.... Pero espero botar allí lo que ya no sirve y que el mar me lave todo esto. Espero ser la Luna en la que creo la próxima vez que escriba aquí.

Y por último les dejo la canción que me llevo tatuada en el alma a este viaje. Una canción que refleja a la perfección mi 2011 y quizá una gran parte de mi vida entera. Esto es lo que soy, lo que fui y también parte de lo que quiero ser. No hay una frase que no me haga temblar. Espero que ustedes puedan ver en esta canción lo que yo veo (aunque si se quedan con el significado que le dio René para la Unicef, no me quejo tanto):

Prepárame la cena - Calle 13

No soy un número ni parte de una cifra  

Aunque se paga por igual la misma tarifa  
Todos caminamos con la misma camisa  
Sin prisa, para mirar dónde se pisa  
No vale el tiempo pero valen las memorias  
No se cuentan los segundos, se cuentan historias  
La paciencia es lo que se cosecha  
Mi calendario no tiene fecha  
No estoy solo, ando con mis 5 sentidos:  
Acá el silencio se convierte en sonido.  
Todo lo malo que soñé lo toqué  
Pero está tan oscuro que el miedo no se ve  
Yo me huelo lo que siento, por eso presiento  
Que dentro del circuito me queda poco tiempo  
En el próximo tren yo me monto:  
Prepárame la cena que regreso pronto  
Prepárame la cena que regreso pronto.
  
Yo miro para afuera y miro para adentro  
La reclusión es mi punto de encuentro  
Me ubican dentro de lo marginal  Letra de Preparame la cena - Calle 13 - Sitio de letras.com
Pero en algún momento todos nos portamos mal  
¿Y quién determina lo bueno y lo malo?  
¿Lo poco saludable y lo sano?  
De lo crudo a lo cocido hay una larga diferencia  
Y cocinar termino medio no es ninguna ciencia  
En esta vida me castigaste,  
Me robaste el tiempo, me re-cagaste  
Mi culpabilidad es como una pecera vacía  
Como juzgar al sol por salir de día  
Si mis tristezas te causan alegrías  
Es por que tus reglas son distintas a las mías  
Creo en todo lo que veo  
Y aunque soy ateo, rezo pa' que nunca me pase algo feo  
Para soñar con mi partida y con tú llegada  
No me hace falta un catre con almohada  
Yo soy libre por que desde aquí yo vuelo  
Solo toca despegarse del suelo  
Prepárame la cena que regreso pronto..



Prepárenme la cena, lectores, que espero regresar pronto (y completa),

Yo.
Con todo lo que ser yo significa.

PD: No crean que ando por aquí ahora. Partí el 31 de dic a una hora indecente de la madrugada, pero a que es simpático lo que las entradas programadas hacen.