12.04.2011

Verdades a cataratas.


Estoy aburrida e insómnica. Son casi las siete de la mañana y yo no he dormido un carajo. Si, estoy en vacaciones y, ni corta ni perezosa, ya tengo el horario al revés.

Hace mucho tiempo no escribo en un blog porque sí. Por escribir. No sé todavía si me siento cómoda escribiendo aquí.... es decir, no sé si me siento cómoda escribiendo otra vez. Supongo que ya muchos de ustedes, queridos lectores, se largaron a algún otro blog en el cual la gente no desaparezca durante meses. Pero, lo siento, siempre tuvieron la advertencia de que soy así. De que podía desaparecer un día sin anuncio previo durante tiempo indefinido. De que un día soy una poeta deprimida, al otro día una escritora enamorada, de pronto me vuelvo una activista política encarnizada y, de pronto y más a menudo, ni sé quién soy ni que estoy haciendo. Y no siempre sé cómo escribir cuando eso último pasa y por eso desaparezco.

Pero... estoy de vuelta, ¿no? Aquí me tienen. Escribiendo estupideces a una hora indecente de la mañana, con el sol recién levantado y unas ganas infinitas de café. Es más, iré por café a ver si al menos pretendo que madrugué y no que estuve toda la noche viendo películas en Cuevana (y pretender que no acabo de escribir madrugé, sin u intermedia...así de mal estoy). Mientras hierve el agua, les puedo seguir contando. No he cambiado mucho después de todo.

Me rompieron el corazón, me quitaron la ropa y me llenaron de ganas, me hice un tatuaje, seguí en la universidad, sigo igual de bisexual y empecé a escribir una novela. Eso es lo que ha pasado estos últimos meses, a grandes rasgos.

Sí, Lía fue la que me rompió el corazón, ¿no lo veían venir? Qué malos predictores son. O yo me rompí el corazón gracias a ella. Nunca lo podremos saber. (A veces creo que sufro del mismo mal que el protagonista de 500 days with Summer, estupidez romántica congénita o algo así). El punto es que ella un día se aburrió de mí y mis enredos que están ampliamente aquí documentados, me dijo "necesito alejarme de ti" por facebook chat (chicas, si alguna vez le terminan a alguien, tengan la decencia de hacerlo de frente), me eliminó de su vida -redes sociales incluidas- y me dejó hecha un manojito de lágrimas, inseguridades, preguntas del estilo ¿qué hice mal? y más lágrimas. Creo que lloré un mes, sin pausa. Y gimoteé al menos otros dos. Luego, paulatinamente, uno se va reconstruyendo. Se podría decir que seis meses después dejó de doler como el infierno, aunque no creo que jamás vaya a dejar de doler por completo. Pero para hacer más curiosa la situación, hace unos cuatro meses se largó a otra ciudad y decidió contactarme virtualmente para saber de mí (llevábamos meses sin darnos señales de vida), yo respondí porque gracias a la distancia geográfica ni aunque quisiera podría correr a buscarla, y ahora mantenemos una relación cordial por inbox en la que parecemos, no sé, esa clase de parejas divorciadas que tienen un hijo en común y se tratan cordialmente para evitar daños colaterales. Nosotras, gracias al cielo, no tenemos hijos en común -ni siquiera un gato-, pero nos felicitamos por los cumpleaños, preguntamos de vez en cuando cómo van nuestras vidas, e intentamos (intento, yo, después de descubrir que aún era capaz de hacerme temblar de la cabeza a los pies sin darse por enterada) mantener una sabia y prudente lejanía sentimental. 

¿Que si hay alguien en su vida? No tengo ni idea, aunque me han contado que no. ¿Que si hay alguien en mi vida?.... Bueno, verán, no mentí cuando dije que la amaba. Que la amaba locamente. Y, como sabrán si me conocen un poco a mí y a mis teorías amorosas, jamás voy a dejar de amarla un poquito. Y reconstruirme después de todo lo que pasó, a pesar de que estoy cercana a cumplir un año desde el momento de esa cruel y dolorosa conversación por facebook, no me ha sido fácil. Lía todavía me hace temblar el esqueleto si le doy la oportunidad... ya no tanto, pero no ha llegado nadie que produzca el mismo efecto (a pesar de que yo quiero pensar que ha de estar por venir). Quizá necesito más tiempo para curarme y tener un corazón dispuesto a latir con intensidad de nuevo. Por ahora, veo esa posibilidad lejana. 

Aunque han habido historias. Por su puesto que las han habido. Vamos, que soy una sagitario y quedarme comiendo helado y tejiendo no es precisamente mi estilo. Pero nada que valga la pena contar, y si la vale, ya conocerán a esos y esas personajes con forme vaya pasando algo. Si es que esto se convierte en el inicio de otra racha de post, y no en un post aislado para combatir la desazón extraña de un domingo a la madrugada/mañana cuando sólo se escuchan mis dedos contra el teclado. Por ahora, creo que pensaré en hacer el desayuno y poner música, que este silencio ya es políticamente correcto romperlo con los Rolling Stones a un volumen que valga la pena.

Saludos trasnochados,

Luna... 
Aunque no sé si todavía  me va el nombre.

4 comentarios:

LeCiel dijo...

estoy exactamente en las mismas.

x dijo...

bienvenida nuevamente, dure lo que dure el posteo.

saludos a Ud

claudia elena dijo...

Creo que lloré un mes, sin pausa. Y gimoteé al menos otros dos. Luego, paulatinamente, uno se va reconstruyendo.

somos.tan.intensas. :)
què piiiiiiinche gusto tenerte de vuelta! :D

claudia elena dijo...

yo no sè si quede con nosotras eso de las relaciones cordiales despuès de tanta locura
...

mejor no saber nada de ella y despuès de mucho tiempo verla en la calle, que se me caiga el alma al suelo y piense, dios, estoy viva