6.13.2010

Un beso lésbico con sabor a aguardiente y tabaco.

Ya que al parecer hubo una ola de primeros besos lésbicos por los blogs que frecuento, yo voy a aportar el mío. Aunque sea un poco tarde.

A pesar de tener diecisiete años, no ponerme roja cuando hablo de sexo, y vivir con las hormonas a flor de piel... nunca me habían dado un beso. Ni un hombre, ni una mujer, ni nadie. Lo más cerca que estube fue a los doce con un hijo de puta unos diez años mayor que yo que no sólo me quería besar... Así que lo mandé a la mierda. Y cómo me alegro de haberlo hecho.

Así que sí, yo era totalmente virgen de labios, hasta el fin de semana pasado.

Estábamos en una finca perdida lejos de la sociedad. Lía, mi mejor amigo, y mi profesor de física (don't ask, please). Con muchas verdades enredadas en la garganta, dos litros de aguardiente verde, cinco cajas de cigarrillos y algo de marihuana. Lo que se dice, íbamos a armar una fiesta al mejor estilo de Skins, como buenos adolescentes pendejos (de nuevo, no se pregunten qué onda mi profesor, yo tampoco lo sé).

Eran ya las tres de la mañana de la primera noche. Yo estaba completamente sobria y completamente jodida. No había dormido la noche anterior y entre eso y otras conversaciones que no quería oír, mis nervios estaban bastante hechos mierda. Mi mejor amigo estaba inconsciente ya, tirado en una de las camas, y si el mundo se nos hubiera caido encima, el no se habría enterado. Nadie diferente a mí se enteraba de que el mundo se nos estaba cayendo encima. Lía tenía prácticamente un litro de aguardiente corriendo por su sangre y mi profesor estaba en una traba increíble, con más de la mitad de la marihuana que habíamos llevado en su cerebro. Se habían dicho las verdades que tenían que decirse, ella le había dicho que lo amaba, él... no tengo ni puta idea qué le habrá dicho él.
Y yo, la hipotenusa de la situación.

En algún momento Lía dijo que se iba a dormir. La seguí al cuarto. No dejar a una diábetica borracha sola es algo de sentido común, y es obvio que la única con sentido común era yo. La acosté en su cama y noté que tenía la camiseta empapada.
- Olvídate de que te voy a dejar dormir con esa camiseta...-
Se la quitó. Sin decir una palabra. Su piel morena relucía bajo la luz del bombillo y yo comprobé que era verdad lo que siempre había creído, Lía tiene un cuerpazo.
No se puso otra camiseta, dijo que no tenía. No le creí, pero tampoco tenía fuerza de voluntad suficiente para insistir. Finalmente la tenía ahí, en sujetador y boxers. Conmigo.

Se acostó y se enrolló entre las sábanas. Yo me senté en el borde inferior de la cama, esperando a que se durmiera.
- ¿Te vas a quedar ahí?-
-Sí, hasta que te duermas-
- Apaga la luz y el ventilador, entonces-

Me levanté y obedecí, olvidando que en el momento en que apagara la luz yo no iba a ser capaz de ver un carajo. Porque en esa finca, sin luz, la oscuridad es total.

Dicho y hecho, apagué la luz y me quedé a ciegas.
- No veo un carajo-
Ella se río, su risa cantarina hizo estragos conmigo.
- Dame la mano- Se la dí. -Acuéstate conmigo- Me arrastró hasta su lado y yo me dejé. Me acosté de espaldas a ella, simplemente esperando a que se quedara dormida.
-¿Te vas a quedar de espaldas? Date la vuelta- De nuevo obedecí y quedé mirando al techo, con su cara sobre mi hombro, su pelo haciendo cosquillas en mi nariz y todo su cuerpo de medio lado contra el mío.
-Mejor.- Lo dijo y pasó una mano por encima mío, abrazándome.

Por instinto comencé a acariciarle el brazo con mis dedos, consintiéndola, mimándola como se mima a alguien que quieres y que estás arrullando para que se duerma.
- Eres espectacular con las manos- Un corrientazo me recorrió de la planta de los pies a la boca del estómago. -Lo dudo-
Susurrando a mi oído respondió. -No lo dudes, te lo estoy diciendo. Eres excelente con las manos.- Seguí mimándola, sintiendo su aliento en mi cuello, pensando que el mundo entero valía ese segundo. -¿Por qué sólo me conscientes el brazo?- No necesité que me dijera más, era evidente que ya no estábamos jugando a que ella se durmiera. Estabamos jugando a seducirnos, y ese papel me queda muy bien. Pasé mis dedos por su hombro, por su omoplato, jugueteando, escribiendo frases, por la hendidura de su columna, por debajo de la tira del top, debajo de la tela del top, siguiendo la curvatura de su cintura...
Empezó a respirar con más fuerza, casi que a jadear contra mi cuello. Yo me estaba derritiendo. Ella comenzó a pasar su mano por mi cuello, por mi mejilla, por la línea de mis labios... yo bajaba hasta el caucho de los boxers, y volvía a subir, la volvía loca de a poquitos.

Me perdí en el momento en el que subió y empezó a jadear contra mi oído, podía sentir la humedad de su boca, y ella no tardó en realmente hacermela sentir. Me mordió el lóbulo de mi oreja y a mí se me aceleró la respiración y el pulso inmediatamente. Siguió por la línea de mi mandíbula, mordió mi mejilla, me besó la nariz y su olor a kool y aguardiente me mareó... buscó mi boca y la encontró. Me comió la boca, porque besar se queda corto. Mordió mis labios, jugó con mi lengua, hizo y deshizo dejandome bien claro que ella es candela.

Y luego se paró y se fue. Sin más, salió de la habitación. Y el resto...no lo quiero seguir contando, porque dolió.

Pero esos besos me los quedo, me los quedo para mí toda la vida. Nuestros labios cuarteados por el cigarrillo buscándose, encontrándose y estremeciéndose. Su sabor a aguardiente. Su sabor a mujer de fuego.

Y ese fue mi primer beso. Mi primer muy sensual y lésbico beso.


Cortázar, muérete de la envidia porque yo hago tus novelas realidad
Volveré en la próxima ocasión. ¡Y felicidades por tu primer beso, Pez!
.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Lía es una femme fatale! Run Forest, fun!!

Emocionante el beso, sin embargo. Con cuidado por ese campo minado, nadie quiere ver a Luna hacerse daño.

Anónimo dijo...

No fun.. run.. bah :(

Dananá Split.- dijo...

pez dijo...

wow Luna!
ese es el más sexy primer beso del que he sabido
me encantó tu narración
otra vez... wow

ah, y felicidades a tí también :D
(es genial esto de besar mujeres, apoco no? :P)

Luna dijo...

Anónimo: Femme fatale le queda cortico. Lo que es esa mujer es candela.
Lastimosamente me quedaron debiendo eso de que "el que juega con fuego se quema", pero ya veremos que tan chamuscada salgo o que tan candela soy yo también.

Por cierto, me muero de ganas por saber quién es usted. ¿Sería tan amable de firmar? Tengo un par de anónimos asiduos en el blog y nunca sé cuál es quién.

Danana: <3<3

Pez: Jajaja, sí, fue extremadamente sexy. Aunque también muy raro.
Y yey, creo que tengo talento para describir besos.
(No sólo es genial... Es TREMENDAMENTE genial. ¡Que vengan muchos más besos de mujeres para nosotras!)

Mar dijo...

Waa, qué beso! te felicito entonces, ojalá que vengan muchos más!
Escribís genial, Luna. Sabelo.
Un besote!

Zadig dijo...

Dichosa tú Luna, que besaste a quien mas querias besar, y a pesar de la adversidad, la magia de aquel beso, perdurara mucho tiempo en tu mente, por el simple hecho de ser como fué.