6.28.2010

"A mí no me da guayabo moral" (O crónica del Gay Parade 2010)

Me despierto y miro el reloj sin ganas, porque la verdad la luz que entra por la ventana no me dice nada. Pueden ser tanto las 6 de la mañana, como las 6 de la tarde. Y no, en realidad.... son las 11 de la mañana.

Me siento demasiado rápido y me mareó. Veo punticos. Me duele la espalda. Huelo a aguardiente y cigarrillo. ¿Pero qué caraj...? Ah, sí, ayer fue la Marcha del Orgullo. Las imágenes vuelven a mi cabeza en cascada... no, no porque tenga resaca y lagunas, sino porque aún estoy medio dormida.

Recuerdo la frase con la que Lía se explica a veces: "A mí no me da guayabo moral"... y bueno, a mí tampoco. Ni físico ni moral, gracias a Dios. Aunque me duele todo, huelo a aguardiente y cigarrillo, y tengo los ojos rojos... pero ya lo dije, eso es culpa del sueño y de la cajita de Néctar que se regó en mi mochila.

La verdad, no tengo ganas de escribir una entrada acerca de ello. "Lo que pasa en la Marcha, se queda en la Marcha". Aunque los condones, los panfletos, los e-mails y el cansancio se queden conmigo.Y los besos también, por qué no.

La pasé delicioso, es cierto. Fuimos con Lyds (por segunda vez... y la seguiremos repitiendo) y con mi amiguito Anaximandro (que consiguió su buen goce -y ¿por qué no?,algo más- gracias a nosotras). Nosotras por más que gritamos "busco novia" no conseguimos ninguna, aunque sí e-mails y otras cosas ;)

Yo me asombro aún. Me asombro de mí. Pero me encanta, a pesar de que me preocupa un poco, me encanta estarme convirtiendo en lo que me estoy convirtiendo.

¡Y que alguien se atreva a decirme que no le gusta mi manera de compartir cigarrillos al mejor estilo Naomily!

Esto es todo por hoy, gente. Aún tengo el cansancio de tanto bailar, marchar y gritar. Y aunque la marcha no es, y jamás será, algo que llene mis expectativas en cuanto a activismo, ideologías y demases... y es más bien un lugar lleno de clichés y estereotipos, siempre es un buen lugar para divertirse. Para sentirse orgulloso. No orgulloso de ser gay, sino orgulloso de ser una persona diferente, que sabe apreciar las diferencias, que vive como le gusta vivir, orgulloso de ser.

¡Porque en la diversidad está el placer, y a mí el placer no me da guayabo!

Luna.


PD: Gritado con toda el alma a la mamá de la morocha -que ojalá estuviera viendo y escuchando-:

¡Su hija no vino, pero se acuesta conmigo!
Touché. 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La marcha estuvo del carajo!

Zadig dijo...

Me gusta que te sientas orgullosa de ser... De convertirte en lo que te estás convirtiendo, de cambiar... Un cambio que en cierto modo todos necesitamos.
Te quiero...