1.31.2010

Cómo se me nota que es luna llena (y no tanto).

Estoy extraña, pero realmente he estado extraña por días. Lo que pasa es que hoy me siento más extraña porque es luna llena, más último domingo del mes, más día de marea roja (y'know) y me duele una muela que parece no tener caries así que no entiendo muy bien porque me duele -muérete muela ¬¬-.

Estoy rara, si. Rarísima. Lía dice que le gustan las rarezas, yo arrugo un poco la nariz. Usualmente me gustan las rarezas, pero no esta rareza.

Rara, ajena, desubicada, incómoda, descolocada, perdida, transducida.
Y todo ese blablablá.

Hay algo con lo que no me estoy llevando en mi vida, desde hace un buen rato, y se nota. Se refleja en mis búsquedas en google, en cómo se mueven mis dedos al teclear, en mis notas al margen, en la forma como respiro. En mi blog.

Pero tampoco tengo mucho tiempo para pensarlo. Fotocopias, dietólogo, suba, baje, universidad, clases de inglés (yup, i'm now a teacher), laboratorios, más fotocopias, extrañarla (a ella), inventarnos (¿líarnos?), acoplarme.

¡Qué cantidad de comas que hay en este post! ¡Qué cantidad de enumeraciones! ¿Se dan cuenta? Y no sé muy bien a qué vino esa afirmación. Será que necesito un cambio (¡¿¡Más cambios!?!).  y entonces busco opciónes de opciones y sinónimos y eufemismos y y y.

Quiero algo más. Pero ese más no sé qué es. Creo que necesito más literatura, más magia, más sorpresas en las esquinas. Creo que la rutina me está comiendo, una rutina extraña porque no, no es la rutina de todos los días, esa de la que todo el mundo se queja. Es otra rutina.


.....


Necesitaba esto, ¿saben?. Necesitaba volver a mis letras, escribirles, desahogarme. Tantos conceptos psicológicos me estaban agobiando, tantas ganas de ser feliz a pesar de todo, tanto sube-baja. Necesito desestabilización, para encontrar estabilización.

"Amanecerá y veremos", como dice mi mamá. Pero creo que tengo que recordar volver a mí, a mi poesía, a mis huecos, a todas esas luces-penumbras-oscuridades que llevo dentro.

Besos cansados y enrarecidos,
Luna.

1.24.2010

An university-Luna

Últimamente me levanto a las 5:45 am, camino tres cuadras hasta el transmilleno, camino por el túnel del portal hasta la flota, camino un buen tramo hasta mi facultad, camino, camino, camino. Si, adiós querido sedentarismo, tuvimos una muy buena relación pero fue un amor de verano. Lo siento, ojala entiendas. No eres tú, soy yo (?).

Si, señores, mi período de estatismo se vio brutalmente interrumpido por mi entrada a la universidad. Yep, ya tengo carnét (es inverosímil lo mucho que se parece a mi carnét del colegio, que triste.), ya tengo horario, ya tengo asesora académica, ya soy oficialmente una estudiante universitaria.

Cool, ¿no?. Sí, bastante. Estoy enamorada, profundamente enamorada, de mi carrera y de mi programa de estudios (no tanto así de mi universidad, pero who cares). Me encanta, leo las materias y se me iluminan los ojos, tengo ganas de darlas yayayayá y de aprender (y aprehender, que son bien diferentes) todo lo que me quieran dar. Me siento como una esponja últimamente, quiero absorver y absorver.

El lunes empiezo con sensopercepción (a que la materia suena de puta madre, no?). Estoy tan contenta que no sé, me voy a saltar por los charcos (?)

No sé, no estoy muy blogger últimamente. Si se me ocurre alguna entrada interesante nos vemos (:
Los quiere,
Lú.

1.17.2010

Estatismo.

¿Ves cuando no tienes ganas de subir una entrada ni para decir estupideces? ¿Ves cuando te quieres quedar leyendo y durmiendo sin nada que rete tu capacidad motora?

Bueno, pues así.

1.13.2010

Adiós, depre.

Estar deprimida me aburrió. ¡Viva yo! En otro momento de mi vida probablemente hubiera demorado semanas en salir de la depresión, pero ya soy otra (? -no, mentiras, soy la misma-) y ya no pagaba más seguir lloriqueando entre las cobijas.

No, si no tiene que ver para nada con que Lía dejó un mensaje en msn dedicándome Better Together y Upside Down de Jack Johnson. Tampoco tiene que ver en absoluto con que ella esté más amable que en el último mes y estemos comportándonos de nuevo como amigas. Y el mérito tampoco es de mi mejor amigo que re-apareció de la nada, después de perderse todo el fin de semana. No, nada de eso influyó, para nada -sarcasmo-.

Todo se debe a que mañana -hoy- a las diez de la mañana me invitaron a una sesión de SPA. ¿A qué mujer no se le pasa la depre con una sesión gratis de belleza?

No tengo mucho más por contar. Decidí que no va más eso de enredarme la cabeza con pendejadas hasta que no hable con Lía de frente.

Los quiere,
Luna.




Sí, quiero pancakes. Pero no, no pongo la canción por eso, sino porque es precioso despertar con ella, y porque fue la primera canción que me dedicó mi mejor amigo (L), me sube el ánimo a full y el me la recordó hoy. Te quiero, tarado (pero si preguntan, yo jamás lo dije).

1.12.2010

Mordiéndome los labios.

Parece uno de los personajes de sus historias macabras. Acurrucada a oscuras en la silla frente a la pantalla, con el mentón en las rodillas y los pies helados. Sus ojos aceituna, cansados, recorren ávidamente los renglones de historias similares a las suyas, mientras su mente divaga por el pasado. Ambas cosas la hieren y lo sabe, pero cree que tarde o temprano tiene que volverse inmune. Cierto, quizás es un poco masoquista y demasiado ilusa. La décima lágrima de la madrugada se le enreda en las pestañas. Odia llorar. Pero lo hace, y prefiere así. En silencio, por inducción propia, sólo gotas de agua salada como tantas otras que bordean sus mejillas. No le gusta llorar porque cree, porque le hicieron creer, que sus lágrimas no tienen valía. Porque se siente aún más vencida y rota cuando lo hace. Tirita. Desearía tener la irracionalidad suficiente para salir a fumarse un cigarrillo y dejar que el humo cubra su rostro. Pero tampoco le gusta el cigarrillo, es solo una idea más que vaga y se deshilacha. Se pregunta quien lo sospechará. Quien intuirá el pozo húmedo en el que está sepultada.Y recuerda de repente porque ya no sabe pedir ayuda, y se muerde los labios vislumbrando un pasado no tan lejano que parece volver cada cierto tiempo a desgarrarle una felicidad en la que no se siente cómoda.Suspira, se limpia las lágrimas con una mano vendada, y bosteza. Le duele la cabeza y sabe que la mañana siguiente se le pasará con los ojos cerrados, profundamente sumida en una inconsciencia de la que preferiría no despertarse. Y se le acaban las esperanzas. Entre el aire frío de las dos de la mañana, se le agotan las ganas de vivir, como se la agota el alcohol a un mechero. Se apaga y ya no sabe a que aferrarse, porque todos los apoyos parecen inseguros de repente.Sus ojos rojizos y cansados llevan ya media hora fijos en la misma palabra, sin leer. Sólo contemplando el vacío que se extiende más allá de las letras sobre el fondo blanco. Y ella que, mordiéndose los labios, sólo le da vueltas a un montón de ideas manchadas de más gotas, cristalinas y carmín, acariciándolas desesperadamente en un intento vano de encontrar una respuesta…así sea errónea. Ha leído tantas cosas, tiene tantas opciones dramáticas… aprendió tanto en su afán de encajar a si sea desencajando, en sus ganas de comportarse de una manera comprensible, que ahora solo tiene un montón de notas suicidas en vez de ideas, que la hacen sonreír con la improbabilidad de la escena.Y es entonces cuando apaga la pantalla, tantea en la oscuridad el camino hacia su cuarto, y se tiende en la cama desarreglada, permitiendo que los indecorosos sollozos la sacudan entera hasta dejarla sin energía. Se duerme y sueña, porque no puede evitarlo. Y cuando abre los ojos y siente la luz del sol detrás de las cortinas, tiene la vaga impresión de que su oscuridad se ha disipado…… al menos hasta otra noche.

Esto fue escrito hace ya dos años (07-09-08). Así, sin espacios, con puntos y comas y para leer de corrido. Así me estaba sintiendo. Así me siento. Hoy me gustaría dejar de llenar los borradores de este blog con post que inician y se pierden antes de tomar forma, pero no puedo. Hoy me gustaría escribir algo que naciera del aquí y del ahora... pero no hay nada, no encuentro palabras. Me muerdo los labios y oigo por enésima vez alguna canción de Andrés Cepeda perfectamente diseñada para un corazón herido. De forma que cojo un texto viejo y lo subo... y me quedo así, entre dolores de cabeza y palabras añejas.

Siendo trocitos de papel rasgado al viento. Llenos de palabras sin sentido, sin destinatario, sin gracia. Trocitos de papel que invariablemente, irán a dar contra el suelo.

1.11.2010

Querido diario, mátame por favor.

Nota al margen: Siga tranquilo, lector, este es un posteo altamente ignorable. De esos que no valen la pena. Un posteo de diario.


3:40 am. No sé qué me pasa. Ha sido un día lindo, supongo que ya no es hoy sino ayer y las cosas no se ven tan bien hoy. El cielo está nublado, y las nubes se ven naranjas como siempre. Naranja. La nubes deberían ser de otro color, pero no, en esta ciudad fría las nubes a las casi 4 am son naranjas.

Me duelen los dedos. Bueno, sólo tres dedos de la mano izquierda. Los que se usan para La menor en la guitarra. Los tengo hechos mierda. ¿Desde cuándo se me ocurrió a mi tocar guitarra? Y una mierda. Al menos es una manera bonita de arrancarme la piel. Duele, pero suena bonito.

Creo que estoy un tanto borracha. Borracha de sueño, de exceso de sustancias químicas en el cerebro, de dudas, de enredos. De dolor de dedos, sí, también, incluso rima.

No sé para dónde vamos con Lía, y me encantaría saber. Quiero... quiero una novia, joder, ¿a quién le miento? Y quiero piel, sí, también quiero piel. Pero no sé para dónde vamos, ni qué quiere de mí, ni qué estamos haciendo. Yo quiero que me tome en serio. ¿Por qué putas tengo yo que tomarme todo en serio siempre? No, mejor: ¿por qué putas tengo yo que tomarme todo en serio siempre, cuando el 90% de la gente no lo hace?. Quiero saber desde ya si estoy siendo una diversión, o si en serio le importo. No soy quién para que se enamoren de vuelta, siempre lo he sabido, pero por una vez, por esta vez, me gustaría serlo.
La quiero a ella de vuelta también, completica, quiero que los silencios me dejen de doler en el alma. Y quiero salir, sí, tener una vida. Sentir que me quieren, que le importo a alguien, que mis amigos tienen ese título por algo. Y no, me conformo con madrugadas de casa sola, música fuerte y coca-cola por galones. No sé qué tan patética soy, pero me suena a que mucho.

Hoy la madrugada pinta feo, así que me voy a dormir. Mientras mis dedos y capaz mi cerebro se regeneran un poquito.

Ay, cómo mataría por no dormir sola esta noche. Pero "paila", como dicen acá. Estoy sola, completamente sola, y me voy a dormir escuchando:

Psst: No te lo voy a decir aún, pero de verdad, quiero que no seas un error. Y si lo eres, que seas el mejor de todos, porque yo por tí, cenicienta, me la juego todita, pero depende de tí darme luz verde.

1.08.2010

Soy una princesa azul, oh yeah.

Hace poquito me encontré en facebook un grupo que decía "culpo a Disney por mis altas expectativas en cuanto a hombres". No me uní. Los príncipes de Disney siempre me han causado hartazgo; nunca soñé con uno de ellos para que viniera a salvarme, o besarme, o pedirme matrimonio. Hell no. Eran todos tan aburridos, tan ñoños, tan idiotas.

Las heroínas de mis cuentos (y de las películas de Disney) para mí eran las princesas. Ellas se llevaban toda la atención, mientras que todos ellos eran cloncitos del príncipe azul. Los pobres príncipes, ni figuritas de acción tenían. Mis espectativas en cuanto a hombres -si de infancia y televisión se trata- son más culpa de Los Caballeros del Zodíaco que algo de hombres sí tenían (Hyoga (L). No, mentira, no. Hyoga después se enredaba con Shun. Fuck)

Eran las princesas las que maravillaban siempre, y aunque nunca pude con Aurora y sus vestidos color pastel, o con Cenicienta y su zapatilla de cristal (a que los pies le dolían de lo lindo... hubiera llevado converse), o con Blancanieves y los pobres enanitos que tenían que salvarla de todo...
Aunque nunca pude, ni quise, ser como ellas y sus bailes de salón, y sus príncipes pre-fabricados, habían princesas que siempre amaré.

Está Pocahontas y su rebeldía, Mulán y ¡qué cojones que tiene esa princesa, por favor!, Ariel y su espíritu aventurero (además de que es la princesa más sexy de todas, rwaar, no sé cómo Eric no la besa. Si yo la hubiera tenido a mi merced en una barquita en la mitad de la nada...ufff) y mi preferida: Anastacia. Annia me encantaba, adoraba su pelo corto (¡una princesa sin larga cabellera rubia!), sus guantes sin dedos y su perrito zarrapastroso. Era una princesa que sabía lo que era el mundo real y que, oh yeah, se enamoraba de un ladronzuelo bonito y plebeyo, que resultaba ser de lo más leal y simpático. Yo quería ser como Anastacia, y tener un cofrecito con una linda canción y andar por las calles de Moscú con una boina raída en la cabeza.

Nunca he tenido problemas con la idea de ser una princesa, son ellas las heroínas no las damiselas en peligro, son ellas las que revolucionan sus mundos y rompen esquemas...
Son ellas con las que me casaría yo, en vez de con los idiotas de sus príncipes.

Los príncipes azules no existen, y si existen a mi como que no me van. Me quedo con los malos sexies. Pero las princesas sí que me van, las princesas azules (no las rosas, como Aurora, o Cenicienta, o that stuff)

Y toda esta cháchara viene para decir: Soy una princesa azul, people, Lyds me acaba de nombrar ;)

Sí, fijense, Lyds me acaba de dar este precioso premio:
Pero viene con instructivo...

1-DAR LAS GRACIAS A QUIEN ME LO OTORGA
¡Domo arigato, Lyds de mi alma! Ya ves, hay otra manera de ver a las princesas. Y yo creo que eres una. Eres una de mis princesas azules favoritas (: Gracias, por todo -no, no sólo por el premio-.

2-NOMBRAR UN AUTOR QUE ME GUSTE
Ninguno. Me gusta la obra, no el autor. Hay unos que tienen más obras excelentes que otros, verdad, pero...

3- NOMBRAR UN AUTOR QUE DETESTE
Eso sí, tengo autores que detesto -incluso si no detesto su obra-. DETESTO a Mario Mendoza, si buscas en el "historial" de este blog, te encontrarás 10 razones por las cuales lo odio.

4-EL LIBRO QUE MAS TE GUSTA
Uhm.....

5-QUE TE EMOCIONA SIEMPRE
Muchísimas cosas, prácticamente todo. Soy adicta a las emociones, soy adicta a sentir.

6-ALGO QUE ODIO
La intolerancia.

7-PASAR EL PREMIO A 7 BLOGS AMIGOS, 7 PRINCESAS!!!
Uy, ahí si lo siento, no tengo ganas de hacer de reina y andar nombrando caballeros y princesas. Pero, para redimirme, les dejo un regalo a todas ustedes (en especial a Lyds):

¡Les dije que Ariel era la princesa más sexy de todas! Y aquí sustento mi opinión. Raaaaaaaaaaawr. Yo quiero una peliroja así (Lía lo sabe y ella también quiere una así, ¡ja! ¿quién dijo trío? jajajaja).

Pero esta imágen tiene una historia, no, no sólo la obvia (qué Ariel y Blancanieves se enredaron y la pasan bueno) sino una historia un tanto más elaborada. Yo descubrí esta imágen hace tieeeempos, y la descubría gracias a un par de chicas preciosas. Son dos ídolas, dos grandes artistas, novias ellas, que decidieron reinventar las historias de las princesas de Disney y crearon todo un trabajo artístico con esto de las Lesby princesas. Yo ya sabía que Ariel algo de torta tenía pero... Rawr, insisto: qué peliroja más sexy. Y bueno, Blancanieves es re-pasiva, a que sí. Pero esta no es la única pareja de la que habla la historia... hay muchas más, y les dejos el link para que se entretengan no sólo con las princesas, sino con este par de artistas: http://www.silviaineus.com/

Y las dejo por hoy y me voy a fantasear con mis princesas azules. No sé, pero a mí la idea de.. Jazmín-Esmeralda o Ariel-Jazmín me gusta bastante.

Con besos de princesa azul,

Luna.

1.07.2010

Campaña de normalización.

Campaña de normalización. Me simpatiza ese término, lo he escuchado mucho últimamente (es lo que pasa cuando ya eres taaan gay que antes de leer el periódico y tomarte ése café mañanero, abres tu laptop y lees ambiente g) y me parece una buena estrategia. Al fin y al cabo no veo mucha diferencia entre una hetero, una bi y una lesbiana. No sé, se me hace que a nivel general la única diferencia es con quién se acuestan y eso, la verdad, es un rollo sólo suyo. Una mujer no es peor madre o peor ciudadana por líarse con otra mujer. Eso no la hace ni menos competente, ni menos inteligente, ni menos nada.

Mi campaña de normalización ha entrado a mi casa en forma de temporadas de The L Word vistas en el TV familiar (porque oh, todo mundo tiene televisión en su cuarto en esta casa, menos yo), artículos de la comunidad LGBT, la bandera del orgullo en mis muñecas, mis: "ya vas a ver que dentro de un mes te llego con novio, o novia quién quita", mis noticias LGBT comentadas en cualquier momento como cualquier otra noticia, los poemas lésbicos pegados en el corcho de mi cuarto, la bandera del bar de en frente y mi sonrisa frente a ella, el decirle "mi cenicienta" a Lía sin importar quién esté oyendo, el andar tarareando mujer contra mujer o por amor al arte, mis medias hasta el muslo y mi bufanda de arcoiris, mi patente indignación frente a cualquier comentario homofóbico, mis invitaciones a ver cine rosa...

No, no he salido del armario oficialmente. Jamás me he parado frente a mi mamá a decirle que me enamoro de mujeres, que sueño con acostarme con una, que estoy saliendo con una, que se me puede definir como bisexual. Nunca lo he hecho, y no creo que este año lo haga. Pero tengo la impresión de que mi mamá ya lo sabe, o al menos lo sospecha. Y me da la sensación de que cuando tengamos esa conversación, mi mamá se lo va a tomar bien.

Cuando todo esto empezó, mamá creía que The L Word era un programa obsceno que corrompía la juventud. Ahora, me pide que le descargue capítulos en su computador.
Creía también que a los bisexuales se los habían inventado los medios de la comunicación y la promiscuidad de la época, que no existíamos, y que por los homosexuales había que rezar ya que estaban alejados de Dios. Ahora dice que la bisexualidad es un síntoma de apertura ideológica y espíritual, y de evolución (obvio, los bisexuales que tenemos la cabeza bien puesta.. que no somos como Tila Tequila) y reza por los homosexuales, sí, pero para que Dios los proteja de los homófobos.

Me siento orgullosa con mi campaña de normalización, la que llevo a cabo todos los días en mi entorno (desclosetada o desde el armario, dependiendo la situación) y que me permite esto:

Hermanito -por quinta vez en el día-: Guevona.
Lú: Ya, enano, no más. Me podrán gustar las mujeres pero guevas nunca voy a tener, ¿ok?
Hermanito -sin inmutarse en absoluto-: No, eres una gueva que es diferente.

A pesar de que me provoque darle en la nariz de lo mucho que jode, adoro que mi hermanito (no tan chiquito, va a cumplir 15, joder) reaccione así.

Besos,
Luna.

PD: Y el próx post, ACUÉRDENME porque yo tengo memoria de pez, va sobre princesas. Y cierto premio precioso que me embolsillé hace poco ;)

1.04.2010

Momento hueco:

Acabo de pintarme las uñas de la mano izquierda con el esmalte que me regaló mi mamá. De escarchita-brillantina morada. Me miro la mano y me siento demasiado femenina...

¿Me estará dando el síndrome de Bob el Constructor (para más información ver en el diccionario lunésico que está a su lado derecho)?

Si decido: a) empezar a usar tacones puntilla. b) vestirme de uniforme militar por favor, querido lector PÉGUEME. No tengo ganas de ser un mal estereotipo.

1.02.2010

Ser y estar. (una muy filosófica entrada #100)

En respuesta a mi post de ayer, recibí un comentario con aire de catédra, que agradezco y atribuyo a la señorita Mónica (que ya se le extrañaba en comentarios por aquí). El comentario dice lo siguiente:

"No busques saber quien eres, luna. No eres nadie, jajajajaja sin ofenderte, ¿listos? espera t explico porque lo digo:$
Mira, la razón por la cual no encuentras una respuesta a esa pregunta, es porque la misma pregunta es incorrecta. No somos, ni existimos, solo estamos. ¿Por qué? Porque para SER debemos tener tres atributos: eternos, inmóviles, e inmutables. Estos atributos solo los tiene “dios” (concepto que no debería existir, con el perdón de los lectores católicos, pero dios no existe, pero bueno, eso es otra cosa y no estoy comentando sobre eso, pero si va muy ligado).
El verbo SER, es erróneo, por eso muchas personas al hacerse esa pregunta no encuentran respuestas, solo estamos; pero vivimos, sentimos, soñamos, sufrimos, lloramos, amamos, etc; por eso tú no dices: soy triste, dices: ESTOY triste, ESTOY feliz, ESTOY viva……... etc. Este concepto lo invento Parmenides en el siglo… mmmm no lo recuerdo bien, pero estoy casi segura q fue en el siglo V a C. Y bueno, tal vez les parezca loca por lo que digo(como el maestro de pandillas guerra y paz jajajajajajajaja)pero lo digo porque me toco investigar mucho sobre el tema, claro, con ayuda de un súper profesor.
“Lo que es, es;
Lo que no es, no es,
y ni siquiera puede nombrarse”
LO QUE ES, LO ES PORQUE ES."


Empecé a responder al comentario, allí mismo, como otro comentario, pero no pude evitar notar que mi diatriba me resultaba emocionante y me gustaría que todos ustedes me dieran una opinión acerca de esto. Así que aquí va mi respuesta:

He leído el comentario entero y no me lo trago entero ni por error, es más, incluso me suena absurdo. ¿No soy, simplemente porque estoy?

Tú que eres de acá, que hablas español, deberías entenderlo más que nadie (y menciono el español porque es el único idioma del que tengo conocimiento en el cual se diferencia ser de estar).

¿Es lo mismo ser buena, que estar buena? ¡En lo absoluto!

Te planteo esto de manera lingüistica porque para mí es el quid del asunto. También porque soy una persona que se basa firmemente en conceptos, que juega con las palabras y sus significados hasta el borde de la locura, que en cierta forma se ha convertido en un puñado de letras al viento. Y como tal me defino, como letras.

Ser y estar representan para mí cuestiones completamente distintas. Y es una tristeza que para otros no exista diferencia alguna o, peor aún, niéguen la utilidad del verbo ser. Es como cuando en el colegio nos enseñan los famosos sinónimos, y aprendemos que casa puede ser sinónimo de hogar, ¡qué error tan grande! Cuando crecemos, y nos volvemos hábiles con las palabras, nos damos cuenta que hay muchos hogares que no son casas, y muchas casas que nunca podrán ser llamadas hogar.

Siguiendo... yo estoy de muchas maneras (no buena, precisamente) pero no soy. O no sé ser, que es diferente.

¡Claro que se dice ESTOY triste, ESTOY feliz! Se dice así porque son estados transitorios, si uno usara el SOY triste sería terriblemente fatalista. Aún así, he escuchado muchos SOY feliz, porque es un estado en el que muchos se querrían quedar por siempre (y decir soy feliz es algo un poco utópico, pero tener esperanzas nunca es malo).

Estar, estamos, por momentos y luego ya no. Ser, somos, eternos a nuestro modo, por parasiempres que no existen.

Soy mujer, no estoy mujer, por ejemplo, porque seguiré siendo mujer el resto de mis días, es algo que determina lo que siento y pienso. Soy artista, no estoy artista, porque vivo según esto, porque así siento al mundo, porque lo seguiré llevando en mi alma hasta que esta se me desgaje.


Pero hay un soy, un soy importantísimo que me rige, y que no he descubierto, que se me ha perdido.. y es de ese soy, del que estoy hablando.

Por otro lado..Estoy confundida, no soy confundida, estoy porque dejaré de estarlo en algún momento. Y quizá vuelva a estarlo algunas veces más.

La diferencia es profunda y sumamente importante, no podemos vivir a base de estados, hace falta algo más allá. Más acá, más dentro.

Y vuelvo: No es lo mismo ser buena, que estar buena. Mi mamá ES buena, amable, dulce, amorosa. Mi traga ESTÁ buena, tiene un cuerpazo, ojazos. Es algo sumamente distinto, ser y estar.

Me alegro mucho que hayas investigado mucho del tema, pero me resulta un tanto.. inconcebible, por muy bueno que haya sido tu profesor. Me resulta ingenuo pensar que no somos simplemente porque en vez de ser estamos. Para estar, necesitamos ser primero.


Y somos, somos muchas cosas, pero somos. Existimos.

Ah, y se me acaba de ocurrir un último zarpazo argumentativo: ¿Se habrá encontrado Parménides alguna vez con Descartes, allá en el cielo de los genios? Me pregunto que habrá hecho frente al: "Pienso, luego existo" muy diferente a decir "Pienso, luego estoy".


Abrazos,
Luna.

PD: Y esto, queridos amigos, fue el post 100.

1.01.2010

Año nuevo, vida nueva... ¿yo nueva?

No sé quién soy, a estas alturas del partido, teniendo ya diecisiete años, no sé quién soy. Tampoco estoy muy segura de qué quiero ser porque, como siempre, como cada puta vez, las voces en mi cabeza de gente que no soy yo tiran de aquí para allá (y me vuelven una amalgama amorfa).

Se supone que uno define su carácter y su personalidad durante toda su adolescencia, o al menos las bases de ello. Mi adolescencia no demora mucho en terminarse y no tengo bases... sólo tengo lágrimas, miedos y cosas que se desbaratan. Convicciones que no son mías sino que las he aprendido, y convicciones que son mías pero son terriblemente frágiles.

Me odié durante tanto tiempo (me odio incluso ahora, un poco) que nunca supe qué había detrás de esos ojos rojizos en el espejo de los cuales huía porque sólo eran la constatación de lo mierda que estaba hecha (que estoy hecha). Inventé tantas cosas para no ser yo, fui tantas personas según la situación, que sin situación no sé quién soy yo. Y me aterra.

¿Cuáles son mis valores? ¿En qué creo? ¿Cuál es mi motivo para andar por ahí? ¿Tengo uno? Qué existencialista, Luna, qué existencialista. Quiero saber quién soy y por qué hago las cosas. Quiero saber para dónde voy y con qué motivo. No quiero seguir rebotando otra década más, de aquí para allá, mirándome siempre en ojos que no son míos.

Qué mierda empezar el año deprimida. Pero no puedo evitarlo, son tantas cosas la que me revolotean en el alma, que quizá necesito deprimirme y sacarlas todas y por una, una puta vez, transmutarlas. Hacer que sirvan de algo. No que queden ahí y simplemente pasarlas por alto, sino que realmente sirva de algo llorarlas, sentirlas.

Preguntarme cuáles son mis prioridades, las mías, sólo mías. Las egoístas. Quién soy yo, y sólo yo, en la oscuridad, sin nadie más. Cómo si no existiera en el planeta nadie diferente a mí. Me pasé la vida haciendo de cuenta que yo no importaba, ¿se hacen a la idea de lo profundo que cala eso?, haciendo las cosas por alguien más, porque yo era muy poca cosa para hacerlas por mí. Y así la vida no funciona, todo se enreda y se desbarajusta.

Y por eso no sé quién soy. No sé y no sé. Y quiero, anhelo, necesito saber.


Así que pienso pasar los próximos 6 días (¿si saben quién llega en 6 días, no? :D) poniendo mi alma, mi cabeza y mi cuarto en orden. Si no aparezco por ningún medio virtual, es por eso, el internet siempre me ha desbarajustado un poco la vida (y el hecho de que creo que ella y yo necesitamos tiempo, ella no me quiere hablar, yo no puedo pedirle más nada... un descanso nos va a sentar bien a las dos).

Nos vemos en un rato, corazones,
Luna.

PD: Tengo un nuevo piercing. O qué lindo, qué lindo que es.
(PD para Lyds: Llámame, llámame, llámame. Quiero verte antes de tener que entrar a estudiar -w- )