12.12.2009

"Pague todas mis deudas, pagué mi oportunidad de amar"

Esa es la primera frase que se me viene a la cabeza cuando leo lo último en noticias LGBT mientras Lía aparece por msn.


"Yo era un hombre bueno, si hay alguien bueno en esté lugar / pagué todas mis deudas, pagué mi oportunidad de amar /(....) / pero siempre fui un tonto, que creyó en la legalidad / ahora que estoy bien muerto, ya sé lo que es la libertad"
El fantasma de Canterville - Sui Generis.


Y entre más lo pienso, más me parece que la canción viene como anillo al dedo. Es la canción que terminarán cantando los cientos de homosexuales en Uganda que están a un paso de ser asesinados por una ley. Sí, para los que no se han enterado, en estos momentos está en trámite una ley ugandesa que estipula que las personas homosexuales con VIH deben ser condenadas a pena de muerte, y que cualquier hombre hallado teniendo relaciones con otro hombre será enviado a cumplir cadena perpetua (nótenlo, sólo hombres, ya decía yo. Las mujeres que amamos mujeres no existimos, somos un fallo en matrix.)


¡Una ley! Es que, joder... Hace muchos años yo creía que lo legal, era lo correcto. Y de hecho, lo era. Pero cada segundo la ley se vuelve una simple arma de poder, y las cosas que son legales no tienen nada de correctas ni de morales. Estoy un poco harta de la doble moral de todo gobierno.
Se supone que las leyes las debe hacer el pueblo, Focault mencionaba algo sobre que no eras obligado a cumplir una ley a menos de que hubieras participado en su construcción, o tenido un debate acerca de ella. Ay, Focault, ¡dile eso a un político ungandés y miramos como terminas!


Y no sólo sucede en Uganda, aunque no lo crean, en pleno siglo XXI hay casi una docena de países con leyes homófobas (¿o es homofóbicas? ilumínenme), en las que amar es castigado con cárcel. Es un crimen enamorarse.


Más del 10% de la población mundial es homosexual. Si contamos todo el colectivo LGBT el porcentaje probablemente subiría bastante. Ahora piensen el porcentaje de personas gay-friendly, juraría que llegaríamos a casi un tercio de la población mundial. Y entonces ¿qué está pasando? ¿dónde estamos? ¿por qué no nos ven?


"Paso a través de la gente, como el fantasma de Canterville"


Yo por mi parte voy a seguir haciéndo el mayor ruido que pueda, cargando la bandera de la diversidad con todo el orgullo, y claro, ya firmé unas doscientas convocatorias para actos reprovatorios de esta ley. Y es que somos muchos, y nos tienen que escuchar. No pueden seguir ignorándonos, pasándonos por encima. No podemos dejar que nos sigan matando. Estamos aquí, somos seres humanos, amamos, pensamos, luchamos y no nos vamos a quedar esperando al cambio de siglo para que nos acepten. Yo, no me voy a quedar esperando... y así tarde o temprano podré cantar con todo el aire de mis pulmones:

"Ahora que puedo amarte, yo voy a amarte de verdad / mientras me quede aire, calor nunca te va a faltar / y jamás volveré a fijarme en la cara de los demás / esa careta idiota, que tira y tira para atrás".

Se despide,
Una luna con la punta de la nariz congelada.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ambos adjetivos son correctos. Gramaticalmente, por supuesto. De correctos no tienen nada más.

Lyds* dijo...

Ya decía yo que este mundo no era bueno.

Aaaaah, sabes. Con estas cosas (y otras tantas... taaaantas) me siento mmm no sé, sin fuerza?

Ay no puedo explicarlo en un comentario. De hecho, no puedo explicarlo at all!

Ah... asdkfljaklgakljfdsklf.

Franco dijo...

pobres gays ugandeces, pero bueno, x suerte no soy gay ni vivo en uganda!
pd:guglie fantasma de canterville y termine aca, espero encontrar cosas de filosofia eh!