11.19.2009

End up like this.

Soy un desastre, patente e inútil, que escucha jazz a las 2:45 am tentando a su salud, que al fin y al cabo qué importa. Soy un algo que se deshace con cada nota del saxofón y que no sabe cómo unirse de nuevo. Un ente que ni siquiera llora, sino que musita la canción con la voz rota porque los sollozos se le acabaron en algún momento de la madrugada.

Estoy deprimida, fuertemente deprimida, y la depresión se me agarra de los tobillos y no me deja caminar. Y los miedos se me traban en los pulmones, la angustia me agarra de la cintura y la desilusión me tira del brazo mientras la rabia me tira del otro. Y yo no opongo resistencia; que me trague la oscuridad si quiere indigestarse, es su problema.

Y me hundo y qué importa. Duele. Duele amar, duele querer, duele soñar. ¿Todo tiene que doler? No quiero que duela. ¿¡¿Es que acaso no hay un puto aspecto de mi vida que no duela?!? ¿Uno, uno sólo que no me haya tirado por completo? Pero ya ni siquiera quiero buscar culpables. Tal vez en eso maduré un poco... ya no importa quién tiene la culpa, importa solucionar las cosas. Pero no puedo. No me siento ni capaz, ni con ganas de intentarlo. Los desastres no hacen buenas cosas.

Ay, ¿a quién le miento? No sé ni para que escribo aquí. La reina de las letras se suicidó y ninguno de mis posteos, o mis versos, o mis discursos de grado, o mis lo que sea valdrá la pena.

Si hago un recuento de los textos infinitamente idiotas que tengo cada vez que me deprimo no acabaría nunca. Pero al menos para eso soy buena, para quejarme... vaya consuelo.

No quiero creer nunca más en nada.
Tanto así que no soy capaz de soñar con tus ojos lindos de musa morena y tus pies descalzos, que no soy capaz de darme la oportunidad de quererte. Yo, yo que nunca aprendí nada de mis errores, que me vanagloriaba de tener el coraje de volver a confiar siempre, de volver a caer con toda la grandeza posible... ahora estoy asustada y sentada en un rincón aterrada de moverme.

Tanto así que no soy capaz de soñar contigo para conciliar el sueño, que no soy capaz de creer que seremos lo que somos por siempre o que tendremos un final feliz en el que acabemos encontrándonos. Yo, que era aquella que siempre mantenía la esperanza estúpida de chocar contigo una tarde septembrina cualquiera en nuestros futuros.

Desearía dormir por siempre.
Y lo intenté, quizá por eso ahora tengo este insomnio de mierda. Dormir el resto de mi vida, sin moverme, sin hacer nada diferente a mantener cerrada la cortina y los párpados hasta que la vida se acabe. Hasta que el futuro venga, me encuentre, y me trague de un mordisco y de mi no quede nada... total, ¿qué iba a quedar de mí que sirviera de algo?

Son las 3:45 am y ahora suena Son of Dork. La letra duele igual que el jazz y mi despertador está próximo a arrastrarme a un colegio al cual no voy hace días, escudada por una fiebre que presumo es más un síntoma de mi alma rota que producto de algún virus extraño. Los médicos pueden decir lo que se les dé la gana.

Muy inútil para sonreír, muy inútil para estcribir, muy inútil para ser feliz. Me conformo con respirar, y sentirme para la mierda deseando un abrazo que se me escapa de la memoria con demasiada rápidez. Total, no hay nadie que lo renueve, y los abrazos añejos terminan siempre por caducar... si no, digánselo a mi ex-mejor amiga.

There's nothing left.
We're just a shadow of what we used to be.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

te adoro luna... aunq un pokito blue.. suerte mi valiente

Anónimo dijo...

por siacaso me llamo nadia

monica dijo...

Woow :-(

x dijo...

Si la reina de las letras se suicidó es hora de coronar a otra.
Siempre hay alguien mirando aunque no sea quien uno quiere.
Una cosa más, cuidado con lo que deseas... no hay forma de que no lo consigas.
un abrazo, también de trasnoche.