8.06.2009

Luna llena.



Cuando hay luna llena se me desbarajusta todo un poco, ves? Y me convierto no en licántropa, sino en esta cosa que aprieta los ojos para alejar el sueño, simplemente por el placer de estar ahí hasta que el cartelito de "ella se ha desconectado" traiga un dolorcito agridulce y cerrar los ojos se presente como la mejor opción para dejar de intentar alcanzarte, estirando esperanzas que no van a ninguna parte.

Pero no importa porque no necesito que vayan a algún lugar, y no necesito que el nudo en la garganta se vaya para poder decir te amo.

Me gusta ir sin rumbo hasta que el camino encuentre mi pies, ahora que finalmente entendí como tropezar sin caer.

3 comentarios:

m. dijo...

Cuando hay luna llena pasan cosas raras...

Almendra dijo...

¿Cómo se tropieza sin caer? Me sería útil saberlo.

Almendra dijo...

Pero, ¡por favor! No la ignoraría por nada del mundo...