7.16.2009

Nostalgiario septembrino.

(Una carta inédita para vos, que desearía que nunca leyeras... pero que no puedo esconder y de seguro leerás.)

Hoy es una noche de nostalgias, de esas que se te trepan por el pecho y te sacan lágrimas que no son saladas sino dulces, pasivas, perdidas en el tiempo. Hoy me duele un poco el corazón. Un poco porque sí, un poco porque es una noche de adioses, un poco porque ya casi es septiembre (para mí, ya casi es septiembre últimamente, así los calendarios me lo nieguen, porque un mes y medio se me escaparán de los dedos antes de que pueda darme cuenta, porque el tiempo se acelera cuando las cosas más grandes opacan los días pequeños, porque sí). Sí, ya el mundo me sabe a septiembre.

Septiembre. ¿Vos, te acuerdas de ese septiembre? Claro que te acuerdas. Yo para momentos como ésos tengo casi memoria fotográfica, y en todo caso apenas ha pasado un año. ¿Un año ya? Increíble, y se sigue sintiendo tan parecido.
Mediaba septiembre, estabas no conectada, yo sonreía (sí, curiosamente sonreía) y tu me revelaste el secreto sin siquiera saludar. Me dijiste qué te estaba pasando, porque día tras día te me escabullías más en silencios y frivolidades, porque se nos estaban acabando los alientos para continuar riéndo. Y yo... yo me quedé de piedra, las palabras volaron y algo dentro hizo crash. No supe qué. En ese momento, diecialgo de septiembre, no supe qué.
Pero a las pocas semanas lo supe, se me había quebrado una esquinita del corazón, esa esquinita que aún tienes vos y que probablemente jamás tendré de vuelta. En un transmilenio cualquiera, volviendo a mi casa, supe que me había enamorado de vos. Al son de "cómo quieres ser mi amiga, si por tí me perdería... si confundo tus caricias, por camelo si me mimas" (esa canción que resurgió del fondo de mi memoria tan inoportunamente y que se estableció como soundtrack) supe que estaba irremediablemente enamorada de mi mejor amiga, de mi hermana del alma, de la persona que hacía apenas unos días me había confesado estar enamorada de otra persona. Bizarro. Yo enamorada de vos, mi personita adorada. ¡Cómo lloré esa noche! ¡Cómo lloré muchas noches de ese septiembre! No podía decidir que hacer, no sabía cómo afrontarlo. Pero vos me leíste entera como un libro abierto, incluso creo que vos lo intuías antes de que yo lo sintiera, y ese saber que sabías fue... fue comprobar por qué jamás seríamos nada. Porque nuestra amistad es probablemente el único lazo fuerte que podemos mantener, y cualquier otra relación sería insultantemente frágil. Tus palabras, verdaderas como siempre, pero dolorosas como nunca.

Si, en ese oscuro y tormentoso septiembre, lo único que yo quería era tenerte. Y de que no te tendría jamás era de lo único que estaba segura. Ahora ya casi es septiembre otra vez, y sigo teniendo la misma certeza, sumada a la certeza de que no te vas a ir. De que estás a mi lado como lo que sos, esa brujita que me saca sonrisas y me zampa verdades universales en las narices cualquier madrugada. Como mi mente psicópata gemela. Y de que yo quiero estar a tu lado, como lo que soy también. Como la pendejita que te adora de aquí a Plutón, que te esconde en sus brazos cuando hace frío y que no puede dejar de sentir fieramente y llevar su sinceridad por bandera.

Nunca olvides lo que somos. Tus palabras de nuevo. ¿No crees que estoy haciendo un buen trabajo? No lo olvidé, y precisamente porque no es olvidable es por lo que la carta va dirigida a tí. Porque no olvido que eres la persona a la que le puedo contar todo, porque no quiero que dejes de ser esa persona. Porque lo que me callé ese septiembre, me lo callé para protegernos, pero no quiero que necesitemos más protección, quiero jugar a creer que no nos causamos ya más heridas. Vos no me causas más heridas. No, con esto no. Simplemente, a veces, las heridas viejas molestan, pero nada más.

¿Crees que he cambiado, bonita? No sé. Quiero creer que he madurado, pero me sigue atemorizando ser quién era hace prácticamente doce meses: Un amasijo de heridas y temores y dudas.
Me declaré bisexual por primera vez ese septiembre, te acuerdas? Y pisé un psiquíatrico por primera vez también. Y me senté a observar lo que sería en serio mi futuro por primera vez también. Y huí de vos por primera -y última- vez. Y me echaron de mi casa, y me escapé también. Y deseé tener una revolcada (por despecho o no, nunca lo supe) con Dana por primera vez. Y caí en cuenta que el Icfes estaba a la vuelta de la esquina.

Ahora ya casi vuelve a ser septiembre. Y quizá estoy igual de asustada y enredada, pero las cosas han cambiado. Soy una bisexual declarada y parcialmente desenclosetada, soy alguien que ya no va a psiquíatricos sino a campamentos, soy alguien que está construyendo las bases de su futuro (¿seguras o no? No lo sé), soy alguien que nunca jamás va a volver a huir de tí, soy alguien que sabe lo dañino que es irse de la casa a las malas y sin planear las cosas, soy alguien que se está quitando a Dana de encima pero a la que las revolcadas ya no la asustan (es más, tendría bastantes si mi manera de ser no fuera tan terriblemente yo), soy alguien que tiene su examen del Icfes el 13 de septiembre y que está completamente aterrorizada al respecto, pero a la vez llena de valor y un toque de confianza en si misma para dar lo mejor de sí misma. Y soy alguien que todavía te ama, aunque con más madurez y menos dolor, con más cabeza.

Y en esta noche de lágrimas dulces pienso en cómo se me está acabando un pedacito tan importante de vida.
Pienso en que este va a ser mi último septiembre en el colegio, pienso en que quizás nunca vuelva a ver a Mon, a Lau, a Tús, a tanta tanta gente que hasta hace poco clasifiqué como "siempre ahí". Pienso en cómo estámos creciendo, vos y yo, y me pregunto si seremos capaces de seguir creciendo juntas, pienso en las dos pendejitas que hablaban de Arjona hace cuatro años y en los roles de magia que jugábamos y me doy cuenta de que se nos han escapado las noches de delirios que ahora están transformadas en noches de caricias y palabras lindas, coloridas o esperanzadoras. También me pregunto que será cuando estás noches se nos transformen en otra cosa.

Hace ya casi doce meses, escribí algo títulado Quiero, que ahora se empolva en mi fotolog encriptando en palabras pequeñas todo lo que yo era y quería en ese septiembre. Hoy ya no escribo un Quiero, escribo un Ojalá.

Ojalá este sea un septiembre lindo. No lo sé, los septiembres no suelen ser lindos. Ojalá el Icfes pase levemente y con los resultados esperados. Ojalá esta carta no te duela ni un poquito. Ojalá las personas que tanto aprendí a querer en 5 años de colegio no se me escapen de los afectos. Ojalá tampoco se me pierdan de vista, o se me escapen a dónde ya no pueda volver a hallarlos. Ojalá el 20 de septiembre llegue rápido y Londres sea una experiencia increíble. Ojalá no me extrañes mucho ese mes. Ojalá el futuro se me pinte de lila. Ojalá la nostalgia ya no sepa encontrarme. Ojalá que mi carrera sea la adecuada, y la unversidad me acepté contenta. Ojalá pueda tener algo lindo, fácil y dulce con él, para ahuyentar un poquito nuestras cargas. Ojalá después aparezca esa persona que me enloquezca. Ojalá esa persona no viva en el sur, sino aquí. Ojalá que las tristezas nunca vuelvan a saber pegarseme. Ojalá los psiquíatricos desaparezcan de esta historia. Ojalá no me falten los colores para pintarme al mundo y hacermelo más feliz. Ojalá no se me acaben las fuerzas nunca. Ojalá las noches aún sepan saber a risas en diez años.

Ojalá siga siendo yo. Ojalá sigas siendo tú.


Ojalá me ames para siempre.


Luna. 17 de julio de 2009. 12:29 am.

4 comentarios:

Veronica dijo...

Mis fotos más lindas son de septiembre. Para mi, también es un mes nostálgico. Lo recuerdo con inmensa alegría, sin remordimientos ni rencores porque ya se fue...

Saludos.

Lyds* dijo...

wow!

Luna, relajate. Nada más fastidioso que pensar en el futuro, CREEME, dañé 2 años de mi vida así, pensando en que carajos iba a ser de mi, que coños iba a hacer luego de salir, en que cosas iba a terminar las amistades que cultive, y en esos dos años, dañé mis sueños más profundos, dañé mis aspiraciones, dañé amistades... y me dañé!

Ahora que estoy en ese momento, en ese futuro, me arrepiento madres de haberme puesto a pensar en el futuro. vive el presente, de ti depende que ese Quiero o ese Ojala, sean un SERÁ ASÍ. No hay otra forma de construir el "futuro". Igual muchas cosas cambiaran, pero cambiaran para bien. TODO CAMBIA. Hay que aceptarlo y hacer de ello, una mejor experiencia.

El Icfes... te traumatizaron en el colegio (los colegios traumatizan XD), el icfes es muy fácil. Estás muy bien preparada, lo sé. Imaginate eso LO SÉ!.. te irá muy bien, yo no hice preicfes, solo traté de hacer lo mejor que pude mi bachillerato.
Resultado: Fuí el puesto 29.

Tu reto es que me superes. Y yo sé que lo harás (más te vale Luna ¬¬') Jojojo! Te irá muy bien.

Besos, y disculpa el post tan largo y mamerto.

pez dijo...

absolutamente hermoso
no tengo más qué decir

Lobito dijo...

Qué suerte tiene esa perra.
Luna, es una de las cosas más lindas que leí.
Sinceramente, no tengo palabras.