7.28.2009

Antracita.

¿Qué es antracita? Es la coloración del cielo justo antes de una tormenta, una tonalidad de gris.

Estoy hecha un lío, gente. Un lío feo. Y como han notado en los últimos post... las palabras no me salen. Como si lo estuviera negando todo. Alguien me dijo alguna vez "tú guardas todo, y explotas luego sin saber por qué.. por una tontería, una excusa". No sé, ¿cuánto guardo/soporto entonces para ser la persona más llorona de la nación?

El domingo diría que exploté. Pero no. Se me quedó la mitad aferrada a los bronquios, al corazón. A mí, yo que me jactaba de "llegar hasta el fondo, fondo para así poder tomar impulso y saltar", y no lo logré. No toqué fondo. Antracita. Me quedé ahí, hecha trocitos a un paso de la tormenta y sin ser capaz ni de llegar a ella ni de retroceder. Suspendida. Aterrada, angustiada, atrapada. Estancada.

¿Qué pasa? El futuro pasa. Pasa de suceder, y pasa de pasar. De que voy a voltear un día y ya no va a estar (joder, qué hago a los 16 años hablando de quedarme sin futuro? No sé supone que es la edad de sentirse con todo el universo por delante?).
Copiándome de Yi, ahí van las cosas en frases, que en mi caso intentarán ser cortas (edit: no lo logré). Iba a decir las cosas claras, pero dudo que estén claras. Sólo están antracita.
Las cosas se dividen en dos.

1. Académico.
- Icfes. Icfes. Icfes. Ya lo sé, ya sé que no debería preocuparme, que todo es un trauma de colegio. Pero NO PUEDO no preocuparme. Me angustia, me estresa, me come las entrañas cuando menos me doy cuenta. No puedo ser menos que Andrea, no puedo ser menos que Mon, no puedo tirarme del pedestal en el que me tienen y no puedo desilusionarme a mi misma.
- Universidad. Estoy más perdida que un pingüino en el Sahara. ¿Qué estudiar? ¿Qué universidad? ¿Podré entrar?
- Plata. Fuck, para todo se necesita plata. ¿¡¿De dónde voy a sacarla?!? Beca, beca, beca.
Y eso. El tiempo no hace más que acabarse, se me escabulle. Y yo me ahogo, intento atrapar los segundos al vuelo y salto... y no llego, me estampo contra el piso.


2. Emocional.
Cada día más gay. Quizá aún me quedo en el terreno seguro de la bisexualidad porque no es un extremo, porque da más salidas, porque presenta una esperanza. Pero es simple: no me imagino en la cama con un hombre. A veces, quizá, me enamora un poquito su forma de ser, o sus ojos.. o tonterías. No, ni eso. Me gustan, fin. Pero me enamoré de un mujer. Estoy enamorada de una. Y, seamos realistas, la busco en todas partes. La busco en las personas a mi alcance... y como es obvio, no la encuentro.
Pero me asusto. Mucho. Tomás era.. quizá era mi último salvavidas antes de lanzarme sola a mar abierto. Pero no pasó. Nada pasó. Fucking frase que me persigue "no-va-a-pasar".
Bueno, lo intenté... ahora esté el mar. Está el mar color antracita, arremolinándose antes de la tormenta y rugiendo. Porque no he encontrado nada, pero es que es absolutamente nada (los monstruos no cuentan) en estos años, porque no tengo bases sobre las cuales establecer cosas. Porque no encuentro a nadie, y me siento feamente sola.
¿Luna lesbiana?...¿Cuántos cimientos no zarandea eso? ¿Cuántas perspectivas no cambia? ¿Sé en serio en que me estoy metiendo?


No... no sé que más decir. Y me pierdo. Me hundo. La tormenta zarandea de aquí para allá, sin querer comerme, anunciándome apenas su presencia con una sonrisa burlona.
¡Auxilio, socorro! Pero nadie oye. A estas alturas del partido, en el que las palabras escritas no me salen, no veo ningún amigo lo suficientemente fuerte para anclarme a tierra y tener una charla conmigo. Una charla de verdad.

Joder. Sí, Luna es autodestructiva, idiota y se enreda la vida gratis. Mátenme, por favor, si vuelvo con un posteo de estos.

7.25.2009


Me pregunto por qué viene a cuento este huequecito doloroso entre las costillas cada vez que intento escribir algo.



7.18.2009

Desafío literario,

Hoy el silencio reina por todas partes, así que paseando por el blog de la señorita T he decidido aceptar su desafío a seguir un jueguito que poco a poco se ha tomado blogspot y llenar con palabras de otros este vacío. Ahí va, entonces.

No sé bien de dónde salió este desafío, sí he oído de dónde pero no he recogido pruebas contundentes (?)- Bah, lo que sea. El juego dice que tengo que citar la quinta línea de la página cientodieciséis del libro que tenga a la mano.

Estoy echada en mi cama, no en mi escritorio ni en mi biblioteca -lo que sería más fructífero,- y sólo libros que estoy rumiando, o que han sido comidos por mi desorden y olvidados aquí al azar, me rodean.

Dejo caer mi brazo derecho, éste se descuelga del lado de la cama y toca las fotocopias (oh, perdonad copyrights pero a mis manos llegan muchos libros fotocopiados) de un librito curioso que me prestó mi mamá. Abro en la página indicada y cuento: un, dos, tres, cuatro, cinco..
"(...) cuando necesite ayuda, consejo o dirección de su espíritu guía, explíqueselo y sea específico." - La vida en el otro lado, Sylvia Browne.
Curioso, cayó justo al final de un párrafo y con esas palabras en ítalica. Uhm.

7.16.2009

Nostalgiario septembrino.

(Una carta inédita para vos, que desearía que nunca leyeras... pero que no puedo esconder y de seguro leerás.)

Hoy es una noche de nostalgias, de esas que se te trepan por el pecho y te sacan lágrimas que no son saladas sino dulces, pasivas, perdidas en el tiempo. Hoy me duele un poco el corazón. Un poco porque sí, un poco porque es una noche de adioses, un poco porque ya casi es septiembre (para mí, ya casi es septiembre últimamente, así los calendarios me lo nieguen, porque un mes y medio se me escaparán de los dedos antes de que pueda darme cuenta, porque el tiempo se acelera cuando las cosas más grandes opacan los días pequeños, porque sí). Sí, ya el mundo me sabe a septiembre.

Septiembre. ¿Vos, te acuerdas de ese septiembre? Claro que te acuerdas. Yo para momentos como ésos tengo casi memoria fotográfica, y en todo caso apenas ha pasado un año. ¿Un año ya? Increíble, y se sigue sintiendo tan parecido.
Mediaba septiembre, estabas no conectada, yo sonreía (sí, curiosamente sonreía) y tu me revelaste el secreto sin siquiera saludar. Me dijiste qué te estaba pasando, porque día tras día te me escabullías más en silencios y frivolidades, porque se nos estaban acabando los alientos para continuar riéndo. Y yo... yo me quedé de piedra, las palabras volaron y algo dentro hizo crash. No supe qué. En ese momento, diecialgo de septiembre, no supe qué.
Pero a las pocas semanas lo supe, se me había quebrado una esquinita del corazón, esa esquinita que aún tienes vos y que probablemente jamás tendré de vuelta. En un transmilenio cualquiera, volviendo a mi casa, supe que me había enamorado de vos. Al son de "cómo quieres ser mi amiga, si por tí me perdería... si confundo tus caricias, por camelo si me mimas" (esa canción que resurgió del fondo de mi memoria tan inoportunamente y que se estableció como soundtrack) supe que estaba irremediablemente enamorada de mi mejor amiga, de mi hermana del alma, de la persona que hacía apenas unos días me había confesado estar enamorada de otra persona. Bizarro. Yo enamorada de vos, mi personita adorada. ¡Cómo lloré esa noche! ¡Cómo lloré muchas noches de ese septiembre! No podía decidir que hacer, no sabía cómo afrontarlo. Pero vos me leíste entera como un libro abierto, incluso creo que vos lo intuías antes de que yo lo sintiera, y ese saber que sabías fue... fue comprobar por qué jamás seríamos nada. Porque nuestra amistad es probablemente el único lazo fuerte que podemos mantener, y cualquier otra relación sería insultantemente frágil. Tus palabras, verdaderas como siempre, pero dolorosas como nunca.

Si, en ese oscuro y tormentoso septiembre, lo único que yo quería era tenerte. Y de que no te tendría jamás era de lo único que estaba segura. Ahora ya casi es septiembre otra vez, y sigo teniendo la misma certeza, sumada a la certeza de que no te vas a ir. De que estás a mi lado como lo que sos, esa brujita que me saca sonrisas y me zampa verdades universales en las narices cualquier madrugada. Como mi mente psicópata gemela. Y de que yo quiero estar a tu lado, como lo que soy también. Como la pendejita que te adora de aquí a Plutón, que te esconde en sus brazos cuando hace frío y que no puede dejar de sentir fieramente y llevar su sinceridad por bandera.

Nunca olvides lo que somos. Tus palabras de nuevo. ¿No crees que estoy haciendo un buen trabajo? No lo olvidé, y precisamente porque no es olvidable es por lo que la carta va dirigida a tí. Porque no olvido que eres la persona a la que le puedo contar todo, porque no quiero que dejes de ser esa persona. Porque lo que me callé ese septiembre, me lo callé para protegernos, pero no quiero que necesitemos más protección, quiero jugar a creer que no nos causamos ya más heridas. Vos no me causas más heridas. No, con esto no. Simplemente, a veces, las heridas viejas molestan, pero nada más.

¿Crees que he cambiado, bonita? No sé. Quiero creer que he madurado, pero me sigue atemorizando ser quién era hace prácticamente doce meses: Un amasijo de heridas y temores y dudas.
Me declaré bisexual por primera vez ese septiembre, te acuerdas? Y pisé un psiquíatrico por primera vez también. Y me senté a observar lo que sería en serio mi futuro por primera vez también. Y huí de vos por primera -y última- vez. Y me echaron de mi casa, y me escapé también. Y deseé tener una revolcada (por despecho o no, nunca lo supe) con Dana por primera vez. Y caí en cuenta que el Icfes estaba a la vuelta de la esquina.

Ahora ya casi vuelve a ser septiembre. Y quizá estoy igual de asustada y enredada, pero las cosas han cambiado. Soy una bisexual declarada y parcialmente desenclosetada, soy alguien que ya no va a psiquíatricos sino a campamentos, soy alguien que está construyendo las bases de su futuro (¿seguras o no? No lo sé), soy alguien que nunca jamás va a volver a huir de tí, soy alguien que sabe lo dañino que es irse de la casa a las malas y sin planear las cosas, soy alguien que se está quitando a Dana de encima pero a la que las revolcadas ya no la asustan (es más, tendría bastantes si mi manera de ser no fuera tan terriblemente yo), soy alguien que tiene su examen del Icfes el 13 de septiembre y que está completamente aterrorizada al respecto, pero a la vez llena de valor y un toque de confianza en si misma para dar lo mejor de sí misma. Y soy alguien que todavía te ama, aunque con más madurez y menos dolor, con más cabeza.

Y en esta noche de lágrimas dulces pienso en cómo se me está acabando un pedacito tan importante de vida.
Pienso en que este va a ser mi último septiembre en el colegio, pienso en que quizás nunca vuelva a ver a Mon, a Lau, a Tús, a tanta tanta gente que hasta hace poco clasifiqué como "siempre ahí". Pienso en cómo estámos creciendo, vos y yo, y me pregunto si seremos capaces de seguir creciendo juntas, pienso en las dos pendejitas que hablaban de Arjona hace cuatro años y en los roles de magia que jugábamos y me doy cuenta de que se nos han escapado las noches de delirios que ahora están transformadas en noches de caricias y palabras lindas, coloridas o esperanzadoras. También me pregunto que será cuando estás noches se nos transformen en otra cosa.

Hace ya casi doce meses, escribí algo títulado Quiero, que ahora se empolva en mi fotolog encriptando en palabras pequeñas todo lo que yo era y quería en ese septiembre. Hoy ya no escribo un Quiero, escribo un Ojalá.

Ojalá este sea un septiembre lindo. No lo sé, los septiembres no suelen ser lindos. Ojalá el Icfes pase levemente y con los resultados esperados. Ojalá esta carta no te duela ni un poquito. Ojalá las personas que tanto aprendí a querer en 5 años de colegio no se me escapen de los afectos. Ojalá tampoco se me pierdan de vista, o se me escapen a dónde ya no pueda volver a hallarlos. Ojalá el 20 de septiembre llegue rápido y Londres sea una experiencia increíble. Ojalá no me extrañes mucho ese mes. Ojalá el futuro se me pinte de lila. Ojalá la nostalgia ya no sepa encontrarme. Ojalá que mi carrera sea la adecuada, y la unversidad me acepté contenta. Ojalá pueda tener algo lindo, fácil y dulce con él, para ahuyentar un poquito nuestras cargas. Ojalá después aparezca esa persona que me enloquezca. Ojalá esa persona no viva en el sur, sino aquí. Ojalá que las tristezas nunca vuelvan a saber pegarseme. Ojalá los psiquíatricos desaparezcan de esta historia. Ojalá no me falten los colores para pintarme al mundo y hacermelo más feliz. Ojalá no se me acaben las fuerzas nunca. Ojalá las noches aún sepan saber a risas en diez años.

Ojalá siga siendo yo. Ojalá sigas siendo tú.


Ojalá me ames para siempre.


Luna. 17 de julio de 2009. 12:29 am.

7.14.2009

Ey, she's still alive!!!

Hola. Me animo a escribir por aquí de nuevo por sus comentarios... me sacaron una sonrisa de proporciones jupiterianas, muchas gracias. Ser leída se siente magnífico.

Se preguntarán qué demonios me ha pasado. No, no me llevaron los aliens, ni me arrestó el FBI, ni me mató un puma. Simplemente el tiempo me tragó, mis tiempos en realidad. Me han pasado muchas cosas que iré relatando próximamente, conforme las vaya entendiendo y el pasar de los días las vaya despejando. Y conforme tenga tiempo, porque esto de entrar al último semestre de undécimo grado, con el Icfes tamborileando sus garras, no es fácil.

Y bueno, así estoy. Zarandeada por dentro, pero feliz. Con un gripa de los mil demonios que me cogió en el campamento y lleva ya casi 15 días pegada a mí. Empezando a acoplarme a las rutinas de nuevo, aunque se ve que si son las 1:11 am y tengo colegio mañana no es que haya logrado acoplarme muy bien. ¿Otro dato? Ah, sí, tengo en mi alma dos nuevos momentos que nunca se irán: Una noche de fogata en la mitad de la nada, y la Marcha del Orgullo Gay 09, mi primera marcha.

Pero aunque Lyds se muera de ganas por mi post sobre la marcha (te lo debo, bonita, lo sé... y prometo escribirlo pronto, pero no ahora) y un pedacito de mí se muera por contarles como me volví adicta a los abrazos de un niño en la mitad de una fogata (ojo: adicta a sus abrazos, no a él, que ahora luego me vienen con que estoy enamorada y nada más lejos de la realidad... -por ahora-)... a pesar de todo eso, tendrán que esperarme. Pero como no soy tan mala persona como para dejarles un post tan insustancial, les regalo una conversación que los hará, al menos, sonreír un poco.

Ella dice: ¿Qué hacés?
Yo digo: Nada. Uhm.. traumando a Tomás. (Para ustedes: Tomás será de aquí en adelante el niño que me gusta, el de los abrazos (: )
Ella dice: ...?
Yo digo: Le termino de contar con quién se está metiendo. Mira:
-Copia y pega conversación del otro lado-
Tomás dice: Y bueno, qué era lo que me tenías que decir?
Yo digo: Uhm.. a ver... ¿cómo lo digo? Bueno, lo digo tal cual es: Hace masomenos un año me enamoré de mi mejor amiga. AmigA.
Tomás dice: Ajám.....
Yo digo: Lo que te intento decir es que por ende, me gustan las mujeres tanto como los hombres. O más.
Tomás: ....
- Fin del copia y pega del otro lado-
Ella dice: No le habías dicho ya?
Yo digo: Nop (C'on, people, Tomás y yo nos conocemos hace menos de 3 semanas!)
Ella dice: Igual no lo traumas. Le alimentás las fantasías.

Ven? Por eso la AMO <3 x)

Y si les quedó picando la curiosidad: La historia tuvo un final feliz, Tomás no se traumó y yo descubrí que no es homo/bi/wathever-fóbico (al menos no conmigo, ya que he descubierto que hay personas homofóbicas pero que ignoran su homofobia con 2 0 3 personas en especial. (o mejor dicho, ignoran la homosexualidad de esas personas) Por ejemplo, adoran a su mejor amigo que después de 15 años de amistad les confesó que era gay... ¿no se han encontrado con gente así?).