6.02.2009

"Despapareciendo"

Despaparezco, como decía cuando era chiquita y me quería esconder. Y no, no sólo por las tendencias cobardes, suicidas, hongas, aislantes, o como quieran llamarlas (el señor anónimo seguro encontrará algún otro adjetivo lindo), sino porque el colegio me tiene despaparecida del cibermundo.
Pero le he encontrado un cierto gusto.

Hoy, por ejemplo, me perdí a mi misma jugando a ser Tarzán.
Ya, ya, ya me imaginé las caras de "what the reeeeeeeee fuck?", pero no desesperen que ya voy a explicar:

Mi colegio queda en la mitad de la selva. Y no, no lo digo por el simple hecho de que los gringos siguen poniéndo a Colombia en sus mapas como si fuera una extensión de la selva amazónica con dos puntos de cemento. No. Ni tampoco lo digo porque mis compañeros parezcan sacados de una jungla (cosa que puedo asegurar que digo en sentido más literal del que imaginan). No.

Sino porque mi colegio queda en una "esquina" de la ciudad, y de ahí para arriba hay monte. Hay árboles, vegetación nativa, lianas y nacimientos de agua. Mi salón limita con ese monte (porque somos los más grandes y se supone que tenemos consciencia suficiente para no meternos por allá sin permiso -jajaja si cómo no..-) y por lo tanto para el festival de la ciencia, que es este sábado, nos pusieron a subir por allá y clasificar planticas y escalar peñascos (peñasquitos, de medio metro nada más, je) y saltar charcos. Y en ésas... me enloquecí. Cabe aclarar que no fui la única, porque éramos 39 adolescentes regados en un par de hectáreas (siempre es harrrto) de selvita. Pero nadie se puso a cantar "Aijó, aijó... vamos a trabajar!"*, ni terminó con más tierra dentro de los tennis que fuera.
Me perdí a mi misma y me importó un pimentón. O quizá me encontré. El punto es que brinqué, salté, grité, corrí, escalé y me sentí como la nena de 3 años que exploraba el jardín de sus abuelos sintiéndose Tarzán.


Esa fue mi anécdota del día.

No, realmente no. La anécdota arcoirisada del día es que íbamos una amiga, mi profesor de física (the famous profesor de física) y yo.. y nos topamos con una bajada un poco fea. El profe bajó haciendo gala de su altura y capacidad física, yo salté detrás y casi me fui de narices pero no ( : ... y me amiga se quedó dudando, y esperando a que el profe fuera caballeroso y le diera la mano.
Pues NO lo hizo! Así que como soy muy buena amiga (je), me devolví y la ayudé. Y seguimos el camino... al rato mi amiga le gritó al profesor: "Qué poco caballeroso es!! Luna es más caballerosa que usted!" y este señor suelta una carcajada y dice:
"Claro! Ella es más caballero que yo, nunca lo he puesto en duda"
Soy yo, o eso sonó a que soy un niño o una lesbiana estilo Bob el Constructor?

Sin nada más que decir,
Lu.
*canción de los enanitos de Blanca Nieves-

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