6.07.2009

Una canción para desbaratar. (¿Confesiones?)

(Porque a veces necesitas oír un montón de canciones que te hagan mierda, para sentirte un poquito identificado y encontrar una manera de seguir)

Cada dos minutos- Despistaos.
Cada dos minutos cambio de opinión, si me roza el corazón, con el filo de sus labios. Cada dos minutos desesperación, se acomoda en mi colchón y casi no deja espacio. Cada dos minutos cambio de estación, primavera en un rincón, se atrinchera el verano. Cada dos minutos muere de calor, y secado por el sol, busca un otoño mojado..Mojado.
Cada dos minutos trato de olvidar todos los momentos que pasamos.Cada dos minutos una eternidad, cada dos minutos sin tocar tus manos. Cada dos minutos trato de olvidar todos los momentos que pasamos.Cada dos minutos una eternidad, cada dos minutos sin tocar tus manos.
Cada dos minutos pierdo la razón, me abandona la ilusión. Me tropiezo y me caigo. Cada dos minutos recuperación, me despierta en el salón y me levanto despacio... Despacio.
Cada dos minutos trato de olvidartodos los momentos que pasamos.Cada dos minutos una eternidad,cada dos minutos sin tocar tus manos. Cada dos minutos trato de olvidar todos los momentos que pasamos.Cada dos minutos una eternidad, cada dos minutos sin tocar tus manos. Cada dos minutos trato de olvidar todos los momentos que pasamos. Juntos.Cada dos minutos una eternidad, sin tocar tus manos. Cada dos minutos.


Eso es lo que escucho últimamente a toneladas. Acordándome de ella. Acordándome de la misma manera en que me acuerdo cuando oigo Hey There Delilah, I miss you, Someone's watching over me, o cualquier otra. A veces me encuentro tarareando una canción cualquiera y paro en seco porque es una de las canciones que compartimos. O compartíamos, ya ni sé cuales son de las dos y cuales armé yo solita.

Los adolescentes comunes y corrientes cuando se enfrentan a una "traga maluca"* lo que hacen es alejarse. Después del proceso de desintoxicación (léase como los amigos diciendo: "oiga, hermano, en serio la nena no lo quiere, no lo querrá, y ahí no va a pasar nada"), después de abrir los ojos... lo que hacen es salir corriendo. Refugiarse en dos de guaro, una de ron y muchos amigos. Eliminar del messenger, del celular, y evitar lugares comunes a toda costa. Yo no puedo.
Creánme que, como lo dice la canción, "cada dos minutos trato de olvidar todos los momentos que pasamos, juntos" pero no lo logro, porque atesoro esos momentos como las cosas más felices que me han pasado en la vida. Porque atesoro esos momentos como motivos patentes para continuar viviendo. Porque deseo con toda mi alma que las cosas sean un poco como antes (no me repitan que no se puede, porque ya sé, ya le di muchísimas vueltas atrás al reloj..y sé que no pasa nada), porque necesito a mi mejor amiga (si, aunque no me guste el término y quisiera que diera para más), porque necesito seguir creyendo que un día me subiré a un avión que me llevará rumbo al momento más feliz de mi existencia.
Porque aún me hace bien. Porque a pesar de todo lo que duele, aún me hace inmensamente feliz.

Pero me di cuenta de algo, hace poco. Un error muy grande que pasé por alto. ¿Cuál? Nunca terminé de matar las ilusiones. Y por eso "cada dos minutos pierdo la razón, me abandona la ilusión. Me tropiezo y me caigo". Porque si no las maté, van a seguir suicidándose y renanciendo todos los días, en un proceso sin fin.. infinito e infinitamente doloroso. Y no necesitamos más dolor. Ni ella, ni yo, ni el mundo. Hay muchos motivos más para hacer del mundo y de la vida un lugar más gris, no se necesitan más.
Como dice mi diario -el de papel- "nunca terminé de aceptar que aunque salga del trance**, aunque todas las condiciones climáticas, planetarias, geológicas estén a mi favor, aunque todo eso pase.. nunca, y es jamás, va a pasar nada. No-va-a-pa-sar, Luna, ¡no va a pasar!".

Pensé en alejarme, lo pienso cada cierto tiempo. Como ella de seguro lo hace, como la gente razonable y normal lo hace. Pero yo... ni razonable, ni normal. Pienso en alejarme y la idea del vacío me crispa el corazón de tal manera que retrocedo al instante. "Cada dos minutos cambio de opinión, si me roza el corazón", a veces me veo con el valor necesario de dejarla un tiempo (jamás de los jamases se me pasa un "para siempre" por la cabeza), a veces la necesito hasta para respirar (ésos son los peores días, sin duda), a veces me creo lo suficientemente lógica y fuerte para vivir con todo dentro, y a veces pienso que es cuestión de asesinar a ese pedacito de mí que se enamoró.. y seguir viviendo. Todo depende de qué diga, de qué haga, de cómo me salude ella el día en cuestión.

¿La última decisión? Es asesinar al pedacito aquel. Nunca me ha dado muy duro la idea del suicidio, al fin y al cabo. Pero duele, y duele más que las medidas convencionales. Duele porque todos los días descubro un nuevo anhelo al que decirle "NO, NO Y NO." y sentirlo romperse en trocitos con todo lo que duele que una ilusión se rompa. ¡Y con lo frágil que soy yo ante las desilusiones! Y duele porque no puedo recurrir a la receta del adolescente normal... no sólo porque no tomo bebidas alcohólicas, sino que por nada del mundo saldría de mis labios la tan aclamada conclusión de "...si total, es una hijueputa" al que parecen llegar al cabo de un par de noches, y con la cual los amigos suspiran aliviados porque ya va camino al "des-tragamiento". Porque no me sale, ¡para con ninguna de las tres (si, señores, porque somos tres las metidas en este enredo)!... porque no se la merecen, o porque soy tarada. Total, da lo mismo.


De todas formas.. "Cada dos minutos desesperación, se acomoda en mi colchón y casi no deja espacio", porque necesito que ella ocupe ese espacio. Y cuando eso pasa, cuando desesperación me gana la partida, no respondo. No sé quién soy, sólo sé que la necesito más de lo mandado. Y que estoy más frágil y vulnerable de lo mandado...
Me voy, antes de que Doña Desesperación decida hacer su aparición magistral a media noche. Me voy intentando hacerle entender a todo el resto de células que ni es totalmente mía, ni soy totalmente suya, ni existen las medias narajas. Porque si existieran... yo sería el brujo de Cohelo y -sinceramente- me hubiera pegado un tiro hace rato.


Bonne Nuit!
Luna.


*Traga maluca: Término colombiano usado para referirse a una situación de enamoramiento no sólo no correspondido, sino bastante utópico.
**Trance: Código usado por mí para denominar el enamoramiento.

1 comentario:

pez dijo...

la situación me parece muy triste
pero cómo escribes, me parece bello
ham... no hay nada que podría decir para hacerte sentir mejor
y si lo intentara, sería en vano
y, ahora que lo pienso,
por qué querría yo hacerte sentir mejor?

saludillos
pez
see you around