5.06.2009

"Si yo fuera lesbiana..." Algunas anécdotas extrañas.-


Luna no anda del todo bien, les comento. Aunque se cortó el pelo y se siente algo linda, el cielo permanentemente cambiante y lloviznoso (o calamitoso, si preferís) me tiene hecha un amasijo de... no sé, iba a decir estornudos pero sonaría mucho a gripe por... perdonad: gripe A(H1N1) y ni siquiera tengo gripe normal.

Apuesto a que me extrañaban. O bueno, no a mí, pero al menos a las anécdotas que lo hacían reír (y que porsupollo, me dejaban a mí con cara de: WTF?! o a los otros implicados). Hoy les tengo dos.

Caso del homofóbico misógino:
Tengo un compañero en el curso que me cae bien. Lo llamaremos el "joven Nooo" o N.
N me cae bien porque escucha metal, era cursi con su novia (terminaron, ya notarán por qué) y dice que estoy loca. N está firmemente protegido por su amplia ignorancia acerca de las cosas que pasan por mi cabeza (o por mi corazón, si nos ponemos romanticos).

El punto es que, la semana pasada, después de un extenso seguimiento del especímen, de un análisis de las pruebas largamente recogidas (¡desde el año pasado!) y ayuda de la circunstancia le solté a N:
- Eres un homofóbico reprimido- Y estaba supremamente convencida del hecho sobretodo por su respuesta:
- No soy homofóbico...sólo que hombre con hombre me dan algo de asco. No es que les vaya a pegar y nada, pero prefiero que gays y lesbianas no se me acerquen.-
Es la típica respuesta. Homofóbico seguro, pero con esperanzas de salvación ¿Verdad, gente? Así que emprendí mi cruzada a favor de, al menos, la aceptación de la evidente homofobia y, posteriormente, su superación. Charla tras charla seguía encapsulado en su concepto de la vida, sin saber que precisamente tenía a uno de sus objetos de repudio a menos de tres metros de sus narices (entiéndase: yo).
Pero hoy descubrí que el pobre N es un caso perdido, y no perdido para la noble causa de la tolerancia...si no perdido para Cupido. Ya que ni con hombres, ni con mujeres. ¿Por qué?
El joven N y yo pertenecemos al taller de cine, y hoy estabamos viendo Los Condenados... en una parte de la película uno de los personajes insinúa que las mujeres son traicioneras, arrastradas, manipuladoras. Como buen macho que se respete, N gruñó:
- No, es que las mujeres son de lo peor. De lo peor. Jamás te metas con una mujer. -
Respuesta Lunatica inmediata: - Si tan convencido estás...entonces tu camino en la vida está claro: Consíguete un hombre, pues!- El "joven nooo" le hizo homenaje a su nombre y empezó a balbusear no, yo no, nononopsnonops.
- Entonces ¿Ni con hombres ni con mujeres?-
- No-
- Andaa, entonces corre a comprar un gato. Porque de aquí a treinta años vas a necesitar trece-
N está intentando convencerme desde entonces de que se casará con una mujer, de que le gustan, de que es un pobre tonto que aún se enamora de ellas.
¿Yo?, yo le estoy consiguiendo un gato.
~~~~

Y ahora, con redoble de platillos, les presento la última de Dana (los que leían mi otro blog sabrán perfectamente de quien hablo, y ya los escucho resoplar... pero es lo que hay) que le da título a esta entrada.
Para los novatos: Dana es una compañera de curso de la cual dudo seriamente acerca de su heterosexualidad, y de sus sentimientos hacía mí. Es un heteroconfundida con ganas de experimentar -conmigo, obviamente-. Para mi infinita desgracia (y para goce increíble de mis hormonas) Dana está DIVINA. No divina, buenísima. Y es la clase de zorras que Luna aprende a querer (un poco porque sí, un poco por que le simpatizan, un poco porque Lu es tarada) y obviamente Dana tiene a Luna medio salida del eje.

O la tenía. Resulta que el jueves peleamos.. o mejor dicho: ella habló, yo me tragué la rabia, me enojé conmigo misma y decidí ponerle un alto al jueguito. Pero parece que Dana me lee los pensamientos y no apareció ni viernes, ni el finde, ni lunes, ni martes... Para el día de hoy yo no sólo ya no estaba enojada, sino también un poco preocupada por ella. Cuando la ví en el salón le dije a mi yo que todavía le tiene ganas que se metiera en un agujero volcánico y me dejara en paz, y me senté como si nada. Y unas horas después es donde se presenta la anécdota dos:

"Si yo fuera lesbiana...":
Yo estaba en el baño, sentada sobre el lavamanos, mientras mis amigas se miraban las narices en el espejo. Dana entra al baño, y yo me muerdo el labio aguantandome las ganas de mirarla y sigo con la charla de nomeacuerdoqué. Entonces como si nada Dana se me acerca, pasando por entre mis dos amigas que la miran con la ceja levantada, y me zampa uno de esos besos de mejilla que en realidad son besos en la boca reprimidos (de esos que se dan justo, justo en la comisura) y aprovechando que me ha dejado helada me coge el rostro entre las manos y me dice:

- Quedaste divina, ¿sabes? (refiriéndose al corte de pelo)... Si yo fuera lesbiana me acuesto contigo, pero me gustan los hombres- Y se va saltando.

¿¡¿WHAT THE RE FUCK?!?!
Primero: ¿Por qué siempre me hacen eso? Las niñas a las que les tengo ganas siempre los dicen. ¿Nunca les ha pasado?
Segundo: No se imaginan la cara de pesar que puse.. no, QUE PUSIMOS ella y yo con lo de los hombres. Es una pena, y al parecer ella lo piensa igual (?).
Tercero: Mujerrrrrrr, si fuéras lesbiana ya te hubiera comido esa boquita cretina a besos hace tiiiiempoooos.

Y ésas fueron mis anécdotas por hoy. Los quiere,

Lú.

5 comentarios:

Dananá Split.- dijo...

Te adoro ♥

Veronica dijo...

Usted me ha hecho reir. Gracias. Pero sabe qué... tengo que decirle algo y espero que por favor no se moleste: el fondo negro de su blog me hace daño a la vista, para los que pasamos muchas horas trabajando frente a una pantalla, los fondos oscuros nos "lastiman". Haga la prueba, píntelo de un color claro y verá que queda más lindo. Yo prometo leer todo su archivo.

Reciba mi abrazo. Hasta luego...

Anónimo dijo...

Eres una imbecil. Lesbiana inmunda. Asco me das. ASCO¡

Muere¡

V. dijo...

Hoy me encontré con tu blog y me parece muy divertido! Prometo seguir leyendo; confieso que me compraste con el "porsupollo" que tanto uso y que no había visto en otras personas jaja.

pez dijo...

Linda historia ésta de Dana
ja qué descarada!


pues... fue bueno encontrar tu blog

saludillos
pez