5.24.2009

Una nueva razón para odiar al presidente.

Soluciones minúsculas a líos mayúsculos‏
Por: Daniel Samper.

No contento con perseguir militarmente a las Farc, el presidente Uribe se propone aniquilarlas gramaticalmente. Ya les anunció que no busquen "
escondidijos", término que ni siquiera permitirá que se oculten en el diccionario, porque allí no aparece. Desde hace tiempos, Uribe degrada el nombre del grupo guerrillero llamándolo "la Far". Pero el más reciente y severo ataque fue haber obligado a la OEA a escribir la sigla en letras minúsculas. El 25 de febrero, la delegación colombiana ante el organismo panamericano redactó y obtuvo la aprobación de una nota donde el Consejo Permanente muestra su consternación "por la noticia del brutal asesinato de indígenas colombianos de la etnia Awá (sic), perpetrada (sic) y reconocida (sic) públicamente por las farc (sic)".

A la OEA le llamó la atención la terquedad con que Colombia insistía en que el nombre de la organización guerrillera figurase por entero en minúsculas. Pero los delegados firmaron el documento como lo pedía nuestro gobierno, pues la diplomacia prevalece sobre la gramática. Así, creyendo atropellar a las Farc, atropellaron tres veces el castellano. Primero, porque "brutal asesinato" concuerda en masculino (perpetrado, reconocido), no en femenino. Segundo, porque -a diferencia de otras lenguas- la etnia awá, como todas las etnias, se escribe en español con minúscula inicial: comanche, celta, chibcha... Y tercero, porque, según la Ortografía de la lengua española (1999), todas las siglas llevan mayúsculas completas, aunque, menos riguroso, el autorizado profesor José Martínez de Sousa dice que pueden escribirse en mayúsculas, minúsculas o versalitas (mayúsculas más pequeñas), pero siempre con la primera letra en mayúscula.

Los dos primeros errores son crasa ignorancia de nuestros representantes diplomáticos, algo que a don Rufino J. Cuervo y a cualquier profesor de castellano abochornaría. Pero el tercero es fruto de una delirante obsesión de Uribe y sus subalternos más lambones. Odiar a las Farc hasta el extremo de imponer que su nombre figure en minúsculas en documentos oficiales habla del inquietante estado emocional del Gobierno.

Algunos medios escriben FARC (El País, The New York Times, Le Monde, Clarín) y otros Farc (Jornal do Brasil, Frankfurter Allgemeine, Corriere Della Sera). Casi todas las publicaciones colombianas optan por Farc. Con intención política, el Manual de Estilo de EL TIEMPO ordena: "Todas las siglas que representan nombres de movimientos subversivos, como Farc, Eln, etc., solo llevan en mayúsculas la primera letra". Pero ni una sola publicación acoge a la extravagante fórmula impuesta a la OEA. ¿Tiene esta manipulación ortográfica alguna trascendencia? Quienes afirmen que se trata de pendejadas académicas deberán aceptar, entonces, que está bien que las Farc llamen "prisioneros" o "retenidos" a sus secuestrados; el Ejército, "falsos positivos" a los asesinatos por puntaje, y los generales del mundo entero, "daños colaterales" a los civiles muertos en bombardeos.

El lenguaje no es inocente. Dice William Lutz que existe "un lenguaje inflado, diseñado para dar aires de importancia y crear la impresión de que lo ordinario es extraordinario". En este proceso de hinchazón, típico de las dictaduras, son claves las mayúsculas: el Señor General Jefe Supremo... el Benemérito Caudillo Máximo... En la maroma inversa, la aliada es la minúscula: farc, eln... (Querría saber si el Gobierno ha condenado a las Autodefensas Unidas de Colombia como AUC o apenas como auc. ¿Y el DAS es das o Das?)

El lenguaje, repito, no es inocente. Pero las cosas no cambian solo porque el lenguaje cambie. Alterarlo a veces solo esconde la realidad. Aquí se discriminaba a los negros, y ahora vetan a los afrocolombianos. Por mucho que redunden "trabajadores y trabajadoras", las mujeres siguen ganando salarios inferiores. No estamos más seguros los colombianos ahora cuando las FARC son para el Gobierno solo farc. Y los awás masacrados, aunque los escriban con A, no resucitan.

Adoro a ése señor (al escritor, no al presidente, obviamente). Díganme ustedes que piensan... ¿No es acaso una vergüenza total? Para el castellano, para la gramática, y para la democracia. No sé ustedes qué, pero para mí que él ya hizo lo que tenía que hacer (y si, algunas cosas las hizo bien, no voy a negarlo) pero hay que despertar o instauraremos un nuevo idioma oficial: Uribeñol.
Besos apáticos,
Lu-

5.20.2009

Equilibrista.

Me tambaleo y tiemblo, siempre sobre la cuerda floja, con los pulmones a punto de reventar de angustia. Cada paso me cuesta más, cada paso lo doy más asustada. Ya no hay vuelta atrás.
Cada vez me descubro con más ganas de gritar que me estiren otra cuerda de la cual agarrarme, aunque sé que hace rato no tengo voz.
Cada vez siento más ganas de tirarme, de saltar fuera de la vida floja, de la cuerda floja, y mirar que tan útil es la red de respaldo o qué tanto duele totearse contra el suelo y rebotar, aunque sé que la cobardía me aferra la punta de los dedos y no me deja soltarme.
Cada vez tengo más ganas de volverme estatua, de ceder al pánico y quedarme paralizada con los dos pies apoyados, en la postura que ya conozco.. segura, aunque sé por los gritos de lado y lado que es peor parar.
¿Qué hacer? Seguir forzándo los músculos, seguir retando al miedo, continuar dejando pedazos de piel y de alma pegados al nylon porque es lo que una equilibrista hace. Porque para eso nací, aunque la refulgente iluminación no permita saber qué hay más adelante y la oscuridad engulla lo que hay atrás.


Así me siento en estos días. Exhausta, aterida, temblorosa, aterrorizada. Más de una vez he sacado a la plateadita filosa del cajón, y la he mirado como si ella fuera a indicarme -¿a punta de cortadas?- la respuesta. Pero la he vuelto a guardar sin hacer nada más, en el mismo cajón, jugando ella y yo a je ne sais qué. Más de mil veces me he descubierto pensando si todo esto vale la pena, si vivir vale la pena, si yo valgo la pena. Realmente la pregunta es: Si me duele tanto vivir en este mundo de mierda, si además ya me comprobaron que no soy quién para cambiar el mundo de mierda porque nada cambia, ¿qué sentido tiene seguir aquí?
Y además, si nada depende realmente de mí, si yo lo único que puedo hacer es aumentar un poquito las probabilidades enfrentándome con las alas demasiado abiertas al desafío, y saber que puedo fracasar igual de fácil, que me van a cortar las alas de un tajo de todas maneras.. aunque dolería menos si no las tuviera desplegadas. ¿Vale la pena luchar todo esto?
Hago equilibrio estos días. Y me inclino de uno y otro lado de la balanza (más hacia el fatalismo, como es mi costumbre) y no entiendo por qué, no hallo el por qué suficiente para levantarme todos los días y dejar de tambalearme. No encuentro el final seguro de la historia, el fin de la cuerda floja que me anime a mantener el ritmo para llegar allá.
Cada vez me dan más ganas de quedarme llorando sentada en mi cama el resto de la vida.

Pero no lo hago.


Luna.

En parte gracias a vos, preciosa. Porque me necesitas sigo revoloteándo por ahí, porque quiero que sigas soñando con nuestros sueños por las dos. En parte gracias a que confío en poder encontrarte por las noches y decirte "te amo" es que me animo a sobrevivir el día completo.
Gracias por existir, linda.

5.12.2009

"Cuestión de moral" (O también podéis llamarlo: Por qué Luna odia a Mario Mendoza)

Mi colegio está obsesionado con los autores colombianos. Los últimos dos años son los autores colombianos modernos. Es bueno hasta cierto punto, aquello de empaparse de modernidad y de orgullo nacional (cuack).
Lo bonito es que como mi colegio es muy cool, lleva a los autores a que nos den una charla (yo opino, si les interesa oírme, que es un chantaje para que adolescentes promedio lean libros de más de 100 pág recomendados por el colegio en época de exámenes). El punto es que los autores van y pasamos un rato rico con ellos. O lo hacemos la mayoría de veces.

Al punto.

El año pasado leímos "Los hombres invisibles" de Mario Mendoza, escritor en auge por contar historias colombianas (léase bogotanas) y reconocidísimo.
Mendoza se ganó su fama (fama, ojo, no prestigio -très différent-) por su novela "Satanás", que contaba SU versión de los hechos sobre la masacre de Pozzeto* y etcéteras. "Los hombres invisibles" no es un libro malo, es más... hasta disfruté leyéndolo. Pero así que uno diga "qué brutos, qué bárbaro.. mirá, ahí va un Cortázar new age" pues ni cerquitica. Es más bien light, de leer en una tarde larga de lluvia, desocupe y pesimismo. Ahí empezó mi primer desacuerdo con el señor Mendoza: su pesimismo hasta la médula me molesta (y conste que yo soy la antítesis de la fuente del optimismo), y SUS ganas de ver a Bogotá (oh, my beloved Bogotá) como un gris moridero (no niego que tiene sus días de gris moridero, pero vamos que publicar 3 -o más- novelas sin darle ni un poquitititito de crédito y reconocimiento a todos los tonos diferentes que tiene esta ciudad, es cruel).

Mi enfado con el Sr. creció después de dos horas y media de oírlo. Dijo YO más veces de las contables. Mario Mendoza tiene un ego que no cabía en el auditorio de mi colegio.. y lo mejor, un ego infundado. Megalomaníaco + pesimista/malestereotipodePoetaMaldito + no especialmente brillante + verborréico + que autografíe el libro como "Del autor:-firma-"** = DISASTER.
A ver, a ver... ¿Cómo les explico? No tomen esto como una crítica literaria porque es simplemente una sensación totalmente subjetiva. Mendoza me cae mal. Simple y llanamente.
¿Las razones? De nena chiquita, aquí se las enuncio:

1.Es megalomaníaco.
2.Cree que Bogotá es horrorosa y cae un pocomucho en el estereotipo de "escritor urbano" de oh, las ciudades son sexo y callejones oscuros.
3.Habla hasta por las orejas.
4. Su libro es pornográfico para gente menor de 15 años (adivinen..en mi colegio lo leyeron desde los 11)
5. ¡¡ME ROBA A MI MEJOR AMIGO!!
(Luna dice, 20:42: ¿Qué haces?
Él dice, 20:50: Leo a Mendoza.
Luna dice, 20:51: HORRIBLE. Leé algo más lindo..como mi blog (:
Él dice, 20:55: Deberías intentar leerlo.
Luna dice, 20:57: No. Mi moral me lo impide.
Luna dice, 21:00: Ey, tengo que decirte algo importante.
Luna dice, 21:18: *pica con un palito*
Luna dice, 21:31: *pica con un alambre de púas*
Luna dice, 22:00: Me voy a suicidar, por tu culpa y falta de atención.
Luna dice, 22:20: Dale, pibe, ponéme atención que ya casi me voy a dormir!
Luna dice, 22:50: Afdafdhaslfd... veees? Otra razón para ODIAR a Mario Mendoza.)

DECISIÓN TOMADA:
Me niego a incrementarle más el ego a este señor comprándo sus libros, no vaya y sea que no le quepa más en el sistema solar. Es una cuestión de moral, si sus libros son buenos pero está comprobado que el tipo es un tarado absoluto: ¡Viva la piratería (y jamás aceptar que leí el libro)!


*Masacre de Pozzeto: En el ochenta y algo (mi no recuerda, mi no había nacido) Campo Elías Delgado tiene un ataque de psicosis de guerra y entra al restaurante Pozzeto donde sin previo aviso ni provocación asesina a mucha gente. Antes había asesinado a su mamá, a su "casera" y la hija de ésta, y a medio edificio. {Como ven, la historia solita es un best seller...}
** C'on! SÉ QUE ES DEL AUTOR. No voy a pedir que me lo firme mi abuelita, pfff. Si no quiere firmar: no firme, o compre un sello que diga "Del autor:" y luego firma. ¿Ve cómo se ahorra de trabajo? (si, me molesta que no se de el trabajo ni siquiera de poner Para "nombre" del autor... ni que le costara tanto ¬¬)

5.06.2009

"Si yo fuera lesbiana..." Algunas anécdotas extrañas.-


Luna no anda del todo bien, les comento. Aunque se cortó el pelo y se siente algo linda, el cielo permanentemente cambiante y lloviznoso (o calamitoso, si preferís) me tiene hecha un amasijo de... no sé, iba a decir estornudos pero sonaría mucho a gripe por... perdonad: gripe A(H1N1) y ni siquiera tengo gripe normal.

Apuesto a que me extrañaban. O bueno, no a mí, pero al menos a las anécdotas que lo hacían reír (y que porsupollo, me dejaban a mí con cara de: WTF?! o a los otros implicados). Hoy les tengo dos.

Caso del homofóbico misógino:
Tengo un compañero en el curso que me cae bien. Lo llamaremos el "joven Nooo" o N.
N me cae bien porque escucha metal, era cursi con su novia (terminaron, ya notarán por qué) y dice que estoy loca. N está firmemente protegido por su amplia ignorancia acerca de las cosas que pasan por mi cabeza (o por mi corazón, si nos ponemos romanticos).

El punto es que, la semana pasada, después de un extenso seguimiento del especímen, de un análisis de las pruebas largamente recogidas (¡desde el año pasado!) y ayuda de la circunstancia le solté a N:
- Eres un homofóbico reprimido- Y estaba supremamente convencida del hecho sobretodo por su respuesta:
- No soy homofóbico...sólo que hombre con hombre me dan algo de asco. No es que les vaya a pegar y nada, pero prefiero que gays y lesbianas no se me acerquen.-
Es la típica respuesta. Homofóbico seguro, pero con esperanzas de salvación ¿Verdad, gente? Así que emprendí mi cruzada a favor de, al menos, la aceptación de la evidente homofobia y, posteriormente, su superación. Charla tras charla seguía encapsulado en su concepto de la vida, sin saber que precisamente tenía a uno de sus objetos de repudio a menos de tres metros de sus narices (entiéndase: yo).
Pero hoy descubrí que el pobre N es un caso perdido, y no perdido para la noble causa de la tolerancia...si no perdido para Cupido. Ya que ni con hombres, ni con mujeres. ¿Por qué?
El joven N y yo pertenecemos al taller de cine, y hoy estabamos viendo Los Condenados... en una parte de la película uno de los personajes insinúa que las mujeres son traicioneras, arrastradas, manipuladoras. Como buen macho que se respete, N gruñó:
- No, es que las mujeres son de lo peor. De lo peor. Jamás te metas con una mujer. -
Respuesta Lunatica inmediata: - Si tan convencido estás...entonces tu camino en la vida está claro: Consíguete un hombre, pues!- El "joven nooo" le hizo homenaje a su nombre y empezó a balbusear no, yo no, nononopsnonops.
- Entonces ¿Ni con hombres ni con mujeres?-
- No-
- Andaa, entonces corre a comprar un gato. Porque de aquí a treinta años vas a necesitar trece-
N está intentando convencerme desde entonces de que se casará con una mujer, de que le gustan, de que es un pobre tonto que aún se enamora de ellas.
¿Yo?, yo le estoy consiguiendo un gato.
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Y ahora, con redoble de platillos, les presento la última de Dana (los que leían mi otro blog sabrán perfectamente de quien hablo, y ya los escucho resoplar... pero es lo que hay) que le da título a esta entrada.
Para los novatos: Dana es una compañera de curso de la cual dudo seriamente acerca de su heterosexualidad, y de sus sentimientos hacía mí. Es un heteroconfundida con ganas de experimentar -conmigo, obviamente-. Para mi infinita desgracia (y para goce increíble de mis hormonas) Dana está DIVINA. No divina, buenísima. Y es la clase de zorras que Luna aprende a querer (un poco porque sí, un poco por que le simpatizan, un poco porque Lu es tarada) y obviamente Dana tiene a Luna medio salida del eje.

O la tenía. Resulta que el jueves peleamos.. o mejor dicho: ella habló, yo me tragué la rabia, me enojé conmigo misma y decidí ponerle un alto al jueguito. Pero parece que Dana me lee los pensamientos y no apareció ni viernes, ni el finde, ni lunes, ni martes... Para el día de hoy yo no sólo ya no estaba enojada, sino también un poco preocupada por ella. Cuando la ví en el salón le dije a mi yo que todavía le tiene ganas que se metiera en un agujero volcánico y me dejara en paz, y me senté como si nada. Y unas horas después es donde se presenta la anécdota dos:

"Si yo fuera lesbiana...":
Yo estaba en el baño, sentada sobre el lavamanos, mientras mis amigas se miraban las narices en el espejo. Dana entra al baño, y yo me muerdo el labio aguantandome las ganas de mirarla y sigo con la charla de nomeacuerdoqué. Entonces como si nada Dana se me acerca, pasando por entre mis dos amigas que la miran con la ceja levantada, y me zampa uno de esos besos de mejilla que en realidad son besos en la boca reprimidos (de esos que se dan justo, justo en la comisura) y aprovechando que me ha dejado helada me coge el rostro entre las manos y me dice:

- Quedaste divina, ¿sabes? (refiriéndose al corte de pelo)... Si yo fuera lesbiana me acuesto contigo, pero me gustan los hombres- Y se va saltando.

¿¡¿WHAT THE RE FUCK?!?!
Primero: ¿Por qué siempre me hacen eso? Las niñas a las que les tengo ganas siempre los dicen. ¿Nunca les ha pasado?
Segundo: No se imaginan la cara de pesar que puse.. no, QUE PUSIMOS ella y yo con lo de los hombres. Es una pena, y al parecer ella lo piensa igual (?).
Tercero: Mujerrrrrrr, si fuéras lesbiana ya te hubiera comido esa boquita cretina a besos hace tiiiiempoooos.

Y ésas fueron mis anécdotas por hoy. Los quiere,

Lú.