3.27.2009

Pero nuevamente es viernes, me traiciona la razón.

Hoy no es precisamente el mejor día para postear. O sí. Capaz estoy haciendo gala de toda mi aura de, ¿cómo es que dice el de física?, intelectualoide ñoña poeta maldita zarrapastrosa.
Está bien, las últimas dos son mi aporte.

Es viernes, acabo de escribir biernes, y no pinta ningún plan. Me he tomado ya 3 vasos megalítricos de coca, ocho rebanadas de pan sin mantequilla, porque está rancia, y estoy esperando el momento preciso para comenzar a rodar. Me emborracharía pero sola y sin plata para comprar vodka (porque no, la nena no toma guaro* del común) como que no da. Y si, estoy sola en la casa. Sola como un hongo.


Fran se quedó con mis guantes sin deditos, y está en la U como niño juicioso (jua!). Mi gata está paranoica, corre de un lado para otro con la cola esponjada. Las niñas no tienen, perdonadme la expresión, los ovarios para venirse a dar vueltas por Chapigay* sin las respectivas madres y me tiré 2 exámenes. Me deprimiría, pero se necesita demasiada voluntad para eso: la cafeína de la coca no me deja.

Me dan ganas de irme a caminar. Ella no está. El bar de vallenatos de al lado está aullando "ay me gusta, me gusta, me gusta" y yo sólo pienso en lo mucho que me gustaría en tener un bidón de gasolina y unos fósforos y pasarme casualmente por ahí incendiando su equipo de sonido y TODA la discografía que tengan de Dangon, la puta madre. Si, estoy psicópata hoy, pero dado que los polícias de Bogotá adquirieron recientemente la manía de quemar a los adolescentes que los desobedecen, mejor me guardo la gasolina para otra ocasión y me contento con cantar a puro grito canciones de punk comercial, como la que le da título a este posteo:

...Y este dolor en mi cabeza,
me hace pensar más en ella.
No era la mejor manera de calmar mi obsesión.
Necesito olvidarte, estoy a punto de odiarte,
pero nuevamente es viernes, me traiciona la razón.
Hoy dan ganas de parchar al bar gay de en frente, pero no creo que me atreva. No, no me voy a atrever. Mejor iré al cine y comeré salchichas (- cero comentarios pervertidos al respecto -) y averiguaré si la niña linda que me sonríe, se aguanta mi indesición y se sabe mi nombre sigue ahí, hace rato no la veo.
¿Saben? He descubierto que soy.. mujeriega. En un sentido muy bizarro. Muchas mujeres me gustan, con varias coqueteo. La del McDonalds, la de las palomitas del cine, la nena peliverde del transmilenio, la hippie de la plaza de arriba, la niña de mi curso. Pero... bueno, si hablamos de importancia, si hablamos de cariño, si hablamos de amor. La lista disminuye dramáticamente.
Si, me voy a función de 9:30, a comerme un perro caliente gigante, y a ver The Fine Art Of Love (Título en español: La educación prohibida..CUACK). No es la mejor idea andar por Chapigay a estas horas (y menos a las 11 y mucho que se acaba la pelicula) pero es mi sitio, es mi zona.. y necesito salir de mi casa. URGENTE.

*Guaro: Denominación popular de Aguardiente, de dudosa procedencia y calidad, siempre presente en todo estrato y reunión social y muy barato. A Luna: le sabe horrible siempre.
*Chapigay: Entre las carreras séptima y once, entre 72 y 50, el barrio cahpinero es predominantemente gay. Vamos, que está permitido lo que querás.

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