3.22.2009

Carta a un Anónimo:

Señor Anónimo:

Soy muy buena escribiendo cartas a anónimos, lo he hecho muchas veces por muchos motivos. Cartas a nadie para desahogarme, para entenderme. Pero hoy, usted no es un anónimo producto de mi imaginación, usted es alguien que escribe y que me lee (o leyó). Y diría alguien que piensa, pero es una afirmación que -dado lo que dijo usted- no me atreveré a hacer.

No me voy a tomar el trabajo de insultarlo aunque, cuando leí su comentario en mi anterior entrada, lo primero que me vino a la mente fue un "qué hijo de puta". Pero seguramente su madre no tiene la culpa de lo que usted es. Usted es uno de esos seres que se quedaron en la Edad Media y, que si pudieran, andarían quemando más gente que la inquisión.
Aprecio su opinión, señor. Los comentarios en este blog siempre son recibidos, y por esto no suprimiré su palabrería. Pero le contaré (asumiendo que su falta de virtud es, como diría Sócrates, por falta de saber) cómo se hace una crítica constructiva y un comentario decente. Primero, le comentaré de un concepto muy importante para la vida: el respeto. Es evidente que usted no lo conoce, o que si lo conoce lo ignora (cosa que me parecería terrible). Y es que cualquier comentario se comienza basandose en el respeto, más si es usted el que viene a husmear en mi espacio. En casa ajena uno no insulta al anfitrión, no señor. Así que, por favor, la próxima vez que vaya a comentar...abstengase de palabras como idiota, maricona de mierda, y demás. Sobre todo si las usa como comienzo, puesto que hace que el lector se quede con la impresión de que usted es un maleducado ignorante, y no hace el esfuerzo por ver su apreciado punto de vista.
La segunda cosa que le quiero enseñar es: la responsabilidad (y quizá también, la valentía). Cuando uno expresa una opinión, es algo subjetivo, y por lo tanto se asume que es de su autoría. Esto implica que es responsable de lo que dice, y debería tener la decencia de firmar. Decir que es usted, que asume lo que está diciendo, y que se hace cargo de las consecuencias que pueda traer. Así, yo no estaría haciendo esta carta pública, sino discutiendo personalmente con usted acerca de lo que dijo, quizás tenga algún argumento válido que yo ignore, algo que le de mayor validez a sus frases y las respalde. Yo sé porque digo lo que digo, usted parece que no y, aunque es capaz que me esté equivocando, no tiene ninguna manera de demostrarlo porque no fue capaz de poner su nombre.
Por último le regalo el concepto más importante: la tolerancia. Es un valor muy importante, señor anónimo, es precisamente lo que le falta a este planeta. La gente intolerante (osea: que no aplica la tolerancia o no la conoce, démosle cabida a las dos) es lo que hace que las personas diferentes, que podrían hacer de este un mundo mejor, se escondan. Porque algunos, lastimosamente, le tienen miedo a personas como usted, lo cual es una lástima. La intolerancia hiere, e incluso mata. Además, es una muestra irrevocable de falta de inteligencia. Usted no puede opinar, le cuento, ni a favor ni en contra, de algo que no conozca. Y ¡menos aún! puede agraviarlo porque no lo entiende, o no lo aprueba, sin ni siquiera saber de que se trata. Infórmese un poco antes, por favor, que si tiene una mira tan estrecha se va a perder de muchas cosas buenas en su vida por juzgar muy rápido.
Y para cerrar, y muy a título personal, le quiero dar un par de datos que quizá cambien su concepción acerca de mí (aunque no me interesa mucho, la verdad, lo que usted pueda llegar a pensar... pero dicen que es mejor detener los rumores rápido). Soy una persona muy seria con todo lo que hago, incluso respondiendole cartas a gente que no se lo merece, por si no lo notó. También soy alguien que aprecia la vida, con todo su corazón, que le parece hermosa aunque brutalmente dura. Los self-harmers (osea gente que "se corta", como yo -le dejo el término para que lo investigue un poco-) no buscamos matarnos, si me quisiera matar haría algo más drástico que un par de cortaditas poco profundas. Y, quizás le quite un ilusión, pero soy una persona muy feliz, aunque a veces no parezca, y aunque a veces mi personalidad me empuje a ser muy dramática.
Ojalá que lea esto, y que le sirva de algo., aunque me temo que nunca volverá a pasar por aquí.
Luna.-

7 comentarios:

Lobito dijo...

Me parece muy bien, Lú. Le diste para que tenga.
Me llenás de orgullo.

Anónimo dijo...

No estimada malparidita:

Aqui la que no se tiene respeto es usted...es una desagradecida de la vida, y una idiota como tu no merece respeto. Y qué respeto puedo tener yo a alguien que no merece ni mierda? Mentira...si merece una buena zambullida en mierda¡

Asi que ballase a su lugar de origen...estiercol.

Simone dijo...

O sea¡¡¡

Qué te pasa?...pls respeta, esta persona que estas insultando, más que una "mal paridita", es una gran chica, y no solo se merece tu respeto sino también pleitecia por parte de alguién tan insignificante como vos¡
Así que "cortala" vos, dejate de joder................ok?¡

Flo dijo...

Esa es MI malparidita, pendejo o pendeja, y yo también respondo por ella. Con todos sus defectos y virtudes, sigue siendo maravillosa, y no le digo que no entienda perfectamente tu punto de vista, porque es el de la mayoría: la sociedad es ignorante. ¿No te parece que hay cosas peores? Te invito a discutirlo: flo28@live.com.ar
Si no me agregás, voy a tomarlo naturalmente como una muestra de cobardía básica, y voy a anotarme otro imbécil en el número de los que tiran la piedra y esconden la mano, y voy a preferir (y exigir) que tu opinión, sin respaldo de identidad, no sea tolerada en este espacio...saludos carentes de respeto, de parte de mí (:

x dijo...

nada que agregar...
saludos

Tefy dijo...

CHRISTIAN TE AMOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO ATT : TFY

Lyds* dijo...

Y aparte de ignorante ya va diciendo que no naciste por parto natural.

Já, pero como me hacen reír.

Como dijó el pingüino en 'Batman Returns': "Ah, the direct approach. I admire that in a man with a mask."
O lo que sería, un anónimo.