1.01.2009

-In-Consciente Colectivo.

Ella vive conmigo en mi inconsciente,
ella es dueña de mi pasado y mi presente.
Su morada es mi falta de seguridad,
y su comida mi ansiedad.
¡Ayúdame Freud!



Me gusta este lugar. Me gusta sentir (o creer) que no vengo acá para llamar la atención. Que al final de cuentas no me pasaré las doce horas siguientes actualizando cada cinco minutos en busca de una palabra de apoyo, de un consejo. Precisamente por eso me gusta este lugar. Porque no vengo aquí a pedirle nada a nadie.
Soy exhibicionista por naturaleza y por eso me doy el gusto de saber que hay gente que lee, que alguien puede llegar acá por casualidad. Pero también sé que cada una de estas frases está escrita a medias, que quien crea que leyendo esto me lee el alma se equivoca, porque mi psicología y mis pensamientos paralelos no son ni la mitad de complejos que un alfabeto de 25 letras.

Vengo aquí para encontrarme, perderme, revolverme, destrozarme, sanarme o lo que guste el día en cuestión.

Hoy solo quiero escucharme, porque a veces siento que nadie me escucha. Quizá sería necesaria Momo para ello, o muchas horas de tertulia. Pero sé que mi diario me escucha, me guarda y deja que haga con mi psicología lo que me cante.
Precisamente estaba pensando sobre psicología ahora, sobre las personalidades excesivas. Un "diagnóstico" que creo descubierto por mí. Me considero una personalidad excesiva en toda regla. ¿Has visto esos..uhm.. patrones algorítmicos raros con muchas líneas de colores, diario? ¿Esos que uno hacía primero en un cuarderno y luego en paint, poniendo óvalos sobre más óvalos? Así es una personalidad excesiva. Alguien como yo se sale del centro a golpes, de improviso y violentamente. Se estira y, aún teniendo límites asfixiantes y probablemente -así mismo- excesivos en otros ámbitos, se deja llevar de pronto a un cataclismo, más allá del borde de la lógica.

Y, claro, estaba pensando en mis excesos.

Soy lo que se denominaría una persona sana en el significado mundano de la palabra. No bebo alcohol. No soporto fumar. No me gustan las drogas. No he tenido sexo. Como bien.
Pero pienso que esos son excesos que me gustaría sí, tener en cierta forma. Cambiaría felizmente lo míos por una noche de borrachera. Por algo que se pueda diagnósticar.

Yo soy otra historia. Me domina la euforia. Me deprimo a grado suicida. Me enamoro con locura. Me odio con fiereza. Me protejo con dulzura.
¿Cuál es mi diagnóstico, diario? ¿Señor sicólogo.. qué soy? Pero no encajo en depresiva, ni en paranoica, no soy autodestructiva, ni violenta. No soy bipolar, no soy esquizofrénica, no soy homicida. Mi historial no contempla ni suicida, ni psicópata.

¿ C u á l e s m i e x c e s o ?
SENTIRyPENSAR
.PensarSintiendo.SentirPensando.

Esos son mis excesos. Por eso soy tanto masoquista como sádica, dulce como cruel, estúpida como prudente, tanto insensible como hipersensible.
Quiero sentirlo todo en su máxima intensidad, pero me doy vueltas y vueltas enredandome en qué tan absurdo resulta.

No sé, diario. Capaz simplemente necesito una borrachera, una "relación abierta" o una noche hasta las 6 am.
O quizás no. Probablemente necesito más límites, más calma, más serenidad.
No sé, me siento en una balanza. De un lado tiran los excesos, y de otro el centro anclado a tierra. Una Luna me autodestruye, la otra Luna me exilia. Mi modo de vida, y algo que no conozco. No sé a donde me llevara este camino de cortadas y sonrisas, de desgarrones y abrazos...

-Deliras-
Precisamente. Por eso me voy a dormir ya, que entre el sueño se deja de sentir y de pensar.. hasta que te despiertas.


Y el doctor me contesto..
No hay quien se salve
de este asunto.


No hay comentarios: