12.24.2008

Cumpliendo costumbres.

Está noche es noche buena,
tralalalá, lalalá.

Resuenan las voces por toda la casa, ahora renovada, de mis abuelos. Suenan risas, acentos, gritos. Fiesta. El pesebre titila y el arbolito de navidad que ayer tenía tres regalos, milagrosamente está cada vez más sepultado entre paqueticos con diseños varios.
Huele a navidad. No sólo por el pavo que se está calentando y los perfumes de todos los primos (hombres vanidosos los de esta familia) que impregnan el aire.. sino porque se respira festividad. Se te mete en los poros, en el cerebro y te maneja. Me gusta la navidad. Porque, he de aceptarlo, adoro a mi familia. Me encanta tener tantas personalidades geniales, tantos cerebros ocurrentes y tantas sonrisas carcajeantes.

Pero aún el pavo no está listo, los regalos siguen empacados y las gentes no terminan de llegar. Es entonces cuando cogés tu laptop y te sentás a ver las letras correr.
-Mala idea, Lú, mala-
Lo sé. Cuando me siento en silencio en un rincón, más aún en este estado de somnolencia en el que estoy ahora, las ideas se retuercen y me pongo a extrañar. Las luces, el ambiente rojo y verde, el olor dulzón...se prestan para la melancolía.

Hoy en la mañana me soñé contigo. Soñé que estabas a mi lado cuando abría los ojos, que respirabas contra mi hombros y sonreías al verme abrir los ojos. Fue una clase de sueño a la que no estoy acostumbrada, entre las pesadillas Tim Burtonescas de mi subconsciente. Soñé que eramos felices, que nos pertenecíamos completamente, que no importaba nada más y que la luz doradesca del sol entraba por la ventana y nos envolvía como en las tomas surrealistas de Rivendel en filtro ámbar para el Señor de los Anillos.
Pero fue un sueño, y me desperté. Y pensé que sería linda una navidad contigo... Y ¿sabes? Había sol en mi ventana.

Me invaden, la gente hace chistes al rededor mío y no reírse es imposible, se me deshacen el drama y los líos que me cubren en la cabeza y que me estrangulan de a poco. Quedan dos horas oficiales para navidad, y alguien grita que es hora de rezar...
De cumplir costumbres y buscarles la aristica que te permita gozartelas a tu manera y ser feliz.

Si me disculpan, voy a buscarme algún primo que mida 1,80 (cosa no dificil últimamente) y arruncharme.



1 comentario:

Hannibalcaniballirico dijo...

Oh, Lunita... tenés una habilidad para relatar las cosas... No sé cómo explicarme, pero me encanta.

Ojalá tengas en cuenta lo que hablamos anoche w.w