5.02.2008

Repasando pasados.

Hace casi un mes que no escribo. Pero lo advertí, no soy buena manteniendo un diario... ni siquiera un diariucho virtual.
Pero no vine aquí para discutir mi constancia -la cual sabemos es nula- sino a hablar de otra cosa, una cosa que sinceramente le faltaba a este diario para ser un diario decente.

Amor. Chan, ¿adivinaron?... supongo que si. No, no, no se ilusionen, no estoy enamorada. No me enamoro de verdad desde hace al menos dos años...
Aunque me he ilusionado un par de veces. Y ahora me duele haberlo hecho más de lo que se imaginan.

¿Por qué ahora?, porque me he dado cuenta que tengo el éxito sentimental de una cucaracha. Incluso, una cucaracha tiene más expectativas en ese campo que yo. Es un karma, supongo. Si se es inteligente para tantas cosas...en alguna había que ser terriblemente idiota; sólo que yo hubiera preferido serlo en matemáticas o en química que serlo en el amor.

Hoy me siento como una nenita de 5 años, sola en su habitación, con la luz apagada y ningun oso de peluche a su alrededor. Temiendole a un armario vacío.

¿Enredado? Si, lo es. Y es patético también. Sólo que me he puesto a pensar.. a repasar.. la manera en que me han dejado desde que tengo memoria. Empezando, aunque me de risa, con mi papá, siguiendo con mi noviecito de primaria... y terminando con un lobo gris desaparecido.
Todo, en conjunto, resulta hilarante.

Normalmente, esto no me afecta en lo más mínimo. Pero cuando me pongo a pensar, a repasar y revolver, duele ligeramente. Son demasiadas evidencias juntas de lo desechable que soy.

Se van, como si nunca hubieran estado. Desaparecen sin ser capaces de decir adiós, como si yo no sintiera, o tuviera la memoria de un pez...que sólo recuerda dos minutos y luego olvida. ¡Yo no estaba jugando! No, yo no. ¡Para mi si importó! ¡A mi si me duele!... Yo si los quería, yo si...

Deberían volver, una vez más. Y decirme de frente que ya no va más, que tienen otra, que ...lo que sea. Pero no dejarme soñando con que volveran.

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