3.20.2008

Día 5. Parte I

Y se nos escapó un pedazo de mundo de las manos

Y ahora, me entero que no fue sólo uno. Son varios pedazos de felicidad y de mundo, mi mundo, las que me arrebataron de las manos.

Empecemos con las de "menos importancia". El foro de rol, en neo. Es... es chocante ver la forma en que borraron un lugar tan importante (tanto para mi, como para muchos otros), así... de golpe. Pum! y ya no está. No hay lugar donde ir a recordar.
Es cierto, las memorias y los momentos maravillosos que pasamos no se van a borrar con el link. Pero se siente el vacío y se siente duro.
De la misma manera en que se empieza a remover el cariño y apego que siento por otro de los lugares más importantes de mi vida. La finca de mi abuelo. La finca que hoy decidieron algo arbitrariamente vender.

Es muy complicado explicar lo que significa esa finca para mi. Y para la mayoría de mis primos. Mi abuelo era la finca. Ahí, como dice mi primo, las enseñanzas que dejó mi abuelo están plasmadas didácticamente. En ese lugar me enseñó que las hormigas son amigas, que el mango se come más rico cuando uno se unta hasta las orejas, que las plantas -al igual que todo en la vida- con amor crecen; fue el lugar de las más divertidas y extrañas historias de familia.
El mito de que mi primo Santi nunca pudo subirse a una hamaca sin caerse, la vez en que mi primo Andrés se cayó en el pozo.. que saltó en el pozo, cuando le di un ají a mi hermano para que probara y terminó tomando agua del balde del perro re-picado, cuando mi prima Caro casi sale volando y se abrió la cabeza por intentar usar la hamaca de columpio, cuando nos perdimos en el monte y Tom nos guió de vuelta...

Son tantas las historias. Tanta la vida. Joder, esa finca tiene más años que yo, tiene más de dos décadas, dos décadas con nuestra vida tatuada en ella.
Diganme ¿dónde van a encontrar un pedazo de tierra lleno de mandarinos, naranjos, limones...sembrados por mi abuelo, por mis tíos, por mi?. No va a haber un lugar donde pasar vacaciones así, en ningún otro lugar. Y me duele, me duele que no piensen en eso, me arde que Mateito o mis hijos no vayan a tener la oportunidad de sentirse Tarzán en una selva propia. Como se sintío mi mamá, como se sintieron mis primos, como me sentí yo. Una piscina, la playa o lo que sea no tiene comparación -suponiendo muy hipotéticamente que la plata de la finca alcance para algún lugar en cualquier otro condominio o lo que sea-, jamás será "La finca del abuelo".

Probablemente tenga razón, señora abogada, posiblemente yo sea incapaz de tomar las desiciones sólo con la cabeza. Pero si hubiera leido "Ami" sabría que la cabeza sin el corazón no lleva a hacer cosas crueles e inhumanas. Y si, no tengo cartas en este asunto... ninguno de nosotros, "los nietos", las tiene. Pero tenemos más interés y más parte del abuelo latiendo en nosotros. Tenemos menos medios y aún así toda la intención... ¿eso no cuenta?
¿Vale más la plata que el corazón?
Otra pregunta que les queda de tarea.



Las lágrimas empiezan a asomarse en mis ojos, y últimamente odio llorar. Quizá me haría bien, pero no quiero. Así que parare eso ahí, Linkin Park -con quienes sigo teniendo mi obseción- expresan mejor que yo lo que siento en este momento:

One thing / I don’t know why
It doesn’t even matter how hard you try
Keep that in mind / I designed this rhyme
To explain in due time


Con esto se murió otro pedazo de mi abuelo. ¿Cuántos duelos tengo que vivir?

Y esta entrada termina aquí. Ahora subo esto y me pongo a escribir la parte bonita del día... pues ando como el yingyang. A blanco y negro.




~To be continued~

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