3.16.2008

Abriendo un nuevo diario...

Por lo menos desde que tengo 10 ó 11 años no tengo un diario. Y, realmente, nunca lo he tenido en serio.
Es dificil para una persona como yo, tan desordenada, despistada e inconstante, llevar un diaro. Además, no hay mucho que escribir en él, y en un principio era muy pequeña para que lo que escribiera valiera la pena.
¿Alguna vez escribieron una carta entera para la persona que les gustaba usando sólo las iniciales, pensando que nadie lo descifraría jamás? Yo sí, eran de esas cosas que toda niña pequeña no puede evitar hacer. Y yo, para ser sincera, no puedo evitar enamorarme...Es un estado que me encanta, será porque soy un poco masoquista.

Pero siguiendo -ya había escrito la mitad de mi vida amorosa pero me arrepentí y la borré- quiero de nuevo un diario. Un lugar donde ser totalmente sincera, cosa que me cuesta bastante. Soy la niña show, y es complicado cambiarlo. Aparentar y actuar se me da a veces inconcientemente, incluso conmigo misma.

Así que aquí estoy. Y no sé que poner, llevo 3 noches sin dormir bien y tengo media espalda adolorida.
Mi abuelo murió el jueves en la mañana y no es algo fácil de asimilar, aunque no se me ha hecho especialmente doloroso. Él lo hubiera querido así, tranquilo y dejandolo ir. Él no se hacía problema por nada y no sería justo que nosotros nos lo hicieramos con su muerte. Alguien habló de fe y no es tanto fe como una certeza. Sé que esté donde esté está mejor, lo sé porque se lo merecía. Y, además, vivió su vida de lleno; murió a los 80 años, con 7 hijos, 16 nietos y 2 bisnietos.
De los cuales yo disfruto ahora. Tener toda mi familia reunida es algo especialmente gratificante. Amo la manera de ser de nosotros. Me encanta que las carcajadas estallen por doquier, me encantan las tomadas del pelo, las bromas, las embarradas. Amo que traguemos por doscientos, que pidamos más comida de la que podemos comer y que nos toque ver "cine para toda la familia" por tener un par de primitos de menos de 12. Adoro que se la montemos siempre a Juan, que mi tía sea la señorita Opus Dei y nos ponga a todos a rezar, amo robarles helado en Crepes y me super-hiper-encanta que hablemos japonés y nos burlemos de los chinos voladores.
Somos lo mejor, familia. Y eso es algo que no todo el mundo puede decir.


Ahora ya me aburrí de mi choto-diario y me voy a leer el blog de alguien más.

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